La pesadilla de viajar en coche con niños que no dejan de gritar y llorar

Hay niños, que desde que son bebés no toleran los viajes en coche. En cuanto intentas sentarles en la silla se revuelven para evitar que abroches el arnés, gritan durante todo el trayecto o incluso en cuanto el coche se detiene ante un semáforo el berrinche.

De alguna manera, sienten angustia y fobia a los viajes en coche y reaccionan de forma desmesurada para evitarlos. Esta actitud supone un problema para algunos padres que no pueden realizar viajes en auto con los niños e incluso llegan a paralizar vacaciones familiares. En Guiainfanti.com te contamos qué hacer para viajar en coche con niños que no dejan de gritar y llorar.

Qué hacer si tengo que viajar en coche con niños que no dejan de gritar y llorar 

El horror de viajar en coche con niños que no dejan de gritar y llorar

Todavía recuerdo como una auténtica pesadilla un atasco que viví con mi hijo mayor cuando éste tenía tan sólo 3 meses. Un trayecto en coche de 15 minutos se convirtió en uno de 1 hora. Teniendo en cuenta que a los 5 minutos el bebé comenzaba a llorar porque no le gustaba ir en coche, aquel tiempo eterno que vivimos atrapados me sigue poniendo los pelos de punta. El niño iba en sentido contrario a la marcha en la parte de atrás del coche, por lo que yo sólo podía hablarle y cantarle, pero no tocarle, acariciarle, tomarle en brazos o darle el pecho para que pudiera calmarse. Su llanto iba en aumento hasta que resultó ensordecedor. Yo no podía ni parar el coche, ni salir de la carretera, así que todo terminó cuando se durmió de agotamiento. Tengo que reconocer que los lagrimones se me caían a chorros.

Durante unos años así fueron los viajes con mi hijo mayor, a los cinco o diez minutos tocaba "tocata y fuga" así que tuve que poner remedio para evitar crisparme y terminar teniendo un accidente de coche: 

- Intentar no viajar en coche sola: hazte acompañar de otro conductor que pueda tomar el volante para que tú, desde atrás puedas acariciar al bebé o incluso amamantarle aunque sea en una extraña postura.

- Lleva cds de cuentos y canciones: antes de que comience el berrinche y el niño comience a llorar pon ese cd de canciones que tanto le gusta.

- Realiza trayectos cortos: a ser posible intenta haz viajes que no se extiendan demasiado, acostúmbrale poco a poco al coche. Primero puedes hacer viajes de cinco minutos, después de diez y así poco a poco hasta que el niño vaya aceptando que durante un rato tendrá que estar sentado y con el arnés abrochado.

- Vídeos y películas: suelen anestesiar a los niños, es mano de santo. Comienzan los dibujos y no hay niños en el coche.

- Mantente firme: si el niño no quiere abrocharse el arnés, se revuelve para no sentarse en la silla o grita como si no hubiera un mañana, nunca, bajo ningún concepto cedas y dejes el arnés suelto o le lleves en brazos en el coche. Dile con cariño pero de forma firme que ha de viajar en su silla y eso es innegociable.

- Otros: yo suelo llevar algún snack o galleta favorita, con mis hijos, que son buenos comedores, siempre funcionó darles algún aperitivo favorito, aunque también he puesto en práctica los mil y un juegos, ya sea de encontrar coches blancos o descubrir formas en las nubes. 

- Paciencia: y, si no hay más remedio que viajar en coche con niños que no dejan de gritar y llorar y nada hace que se calmen, sólo te queda respirar, respirar y respirar. Porque si no puedes moverte de otra manera, será tu único aliado a la hora de enfrentarte al tráfico y no perder los nervios, algo peligroso al volante.

Al final conseguí que mi hijo aceptara viajar en coche sin hacer tanto drama.

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