Por qué los niños que bailan son más felices

¿Les gusta a tus hijos bailar? Si es así, estimula esta afición, no hace falta pagar unas carísimas clases de danza, simplemente podemos poner música en casa y... ¡bailar!

Y es que el baile hace a niños y adultos más felices. Esto no es una afirmación hecha a la ligera, es un hecho demostrado científicamente. Varios estudios corroboran lo bueno que es bailar y todos los beneficios que aporta, pero de entre todos ellos el más importante es precisamente ese: la felicidad.

Los estudios afirman que los niños que bailan son más felices

Los niños que bailan son más felices

Varios artículos así lo afirman: bailar hace a los niños más felices. Lo dice un estudio publicado en la revista Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine, que analizó a 112 adolescentes que padecían problemas de espalda y cuello, además de estados de ansiedad y estrés. La mitad de las niñas asistieron a clases de baile de forma semanal. El estudio dio como resultado que estas niñas no sólo lograron mejorar su estado de salud, sino que su estado emocional cambió radicalmente, superando la depresión y disminuyendo su nivel de ansiedad

Otros estudios obtuvieron resultados similares: en la Universidad de Derby (Reino Unido), en la Universidad de Nueva York o en la Universidad de Öbrero (Suecia). En todas ellas se demostró que el estado de ánimo de las personas que bailaban, ya fueran adultos o niños, mejoraron notablemente.

Los niños que bailan son más felices

¿Qué tiene el baile que hace más feliz a los niños? Niños y adultos que bailan de forma regular, ya sea en clases de baile o en casa; que conviven con la música, el ritmo y el movimiento de forma habitual, tienen un estado mental mucho más positivo, en definitiva, son más felices. Y es que el baile nos ayuda a:

- Mejorar la autoestima, los niños se sienten más agusto consigo mismos y, por lo tanto, les dota de más recursos para superar los problemas personales, para enfrentarse a retos y situaciones.

- Durante el baile, las células cerebrales tienen más oxigenación, lo que repercute en un aumento de la actividad cerebral, que se traduce en una mejor atención y capacidad de trabajar más rápido. 

- Para los niños el baile es otra forma de juego, por lo que está asociado a momentos de diversión y placer.

- Bailar estimula el sistema motor del niño y el equilibrio.

- Aumenta la concentración ya que el baile contribuye al crecimiento de las células nerviosas del cerebro. El baile obliga a recordar pasos y movimientos, por lo tanto, activa la memoria también.

- Cuando el niño baila, se produce una liberación de endorfinas, una hormona natural, que produce un estado de bienestar y felicidad y ayuda a alejar los pensamientos negativos.

- El baile, de forma constante y periódica, reduce el nivel de estrés y ansiedad.

Da igual qué tipo de baile sea, no importa si al niño le gusta el rap, el ballet o la salsa; si el niño baila mejor o peor; si baila solo o contigo o con amigos, lo importante es todo lo que se consigue introduciendo el baile en su vida.

Y es que, no sólo es un ejercicio fantástico, además proporciona la tan deseada felicidad. Si el baile hace niños y adultos seamos más felices, no hay más que poner música y... ¡dejarse llevar! 

Educar en valores a los niños

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