Multas para los niños que lleguen tarde al colegio y no sean puntuales

Cuando un niño llega tarde al colegio, ¿de quién es la culpa? ¿Del niño o de los padres? Obviamente, y si el niño no va solo al colegio, sería de los padres. Es lo que han pensado las escuelas del condado británico de Staffordshire. Y como no quieren que los niños aprendan desde pequeños a ser impuntuales, decidieron tomar cartas en el asunto: sancionar a los niños que llegan tarde a la escuela. Es decir, sancionar a sus padres.

Te explicamos en qué consisten estas multas para los niños que lleguen tarde al colegio y analizamos la importancia de la puntualidad en la educación de los niños.

Por qué debería haber multas para los niños que lleguen tarde al colegio

Multas para los niños que lleguen tarde

¿A cuántos niños conoces que llegan tarde al colegio? Seguro que a más de uno... ¿Y qué ocurre cuando llegan tarde? Nada. Bueno, sí, para el resto, sí: la clase se detiene, el maestro o maestra pierde el hilo de lo que estaba diciendo, los compañeros se distraen... Luego el niño crece, llega a la universidad y de pronto se encuentra con la puerta de la clase cerrada. Si no llega a tiempo, no entra. Y no lo entiende. ¿Por qué? Porque si desde el principio nadie le enseñó a ser puntual, difícilmente lo será de mayor. 

Así que, precisamente para evitar esto, el condado británico de Saffordshire, con más de un millón de habitantes, ha decidido establecer sanciones para los niños que lleguen tarde al colegio. O más bien, ha decidido sancionar a los padres, que en definitiva son los responsables directos de que el niño llegue o no tarde a la escuela. Cada vez que su retoño sea impuntual, tendrán que pagar una multa de unos 135 euros (120 libras). Esos 'cinco minutitos de nada' les salen caros, siempre que se haga de forma habitual (se permiten hasta 10 incidencias sin justificar en un trimestre). La norma está aprobada, aunque luego será decisión de los directores de cada colegio aplicarla o no. 

Pensarás... 'bien, pues no se paga y listo'. Error. De no pagarse la multa, el caso puede ser llevado a los tribunales. La cuantía de la sanción podría llegar entonces hasta caso 3.000 euros o incluso a tres meses de prisión. ¿Excesivo? Según el Consejo del Condado de Staffordshire, no. Para los niños, el ejemplo es esencia en su aprendizaje. Los padres afectados, por supuesto, no se lo han tomado nada bien, y exigen a los colegios más ayudas y menos castigos.

3 razones para educar a los niños en la puntualidad

La puntualidad es uno de los valores esenciales en la educación de los niños. Sobre todo, porque está íntimamente ligado a otros valores, como el valor del respeto y el de la responsabilidad. Aquí tienes las 3 razones más importantes de por qué debes educar a tu hijo en la puntualidad:

1. La puntualidad es respeto: Llegar tarde no sólo es malo para la persona impuntual, sino para todas las personas que dependen de su llegada. Imagina que llegas tarde a una entrevista de trabajo: ¿te estarán esperando? La mejor forma de transmitir este valor a los niños es el ejemplo. Si los padres son puntuales y a menudo hablan con sus hijos de la importancia de llegar en hora a todos los sitios, ellos asimilarán que la impuntualidad es negativa y al final una falta de respeto hacia el resto de personas que sí llegaron a su hora. 

2. La puntualidad es responsabilidad: Ser puntual es también ser responsable y consecuente. En la medida en que inculcamos el sentido de la responsabilidad en los niños, debe entender que todos sus actos tendrán una consecuencia, y por lo tanto, su falta de puntualidad, será negativa no solo para él, sino también para el resto.

3. La puntualidad es gratitud: Si el resto de personas son capaces de hacer todo lo posible por estar a la hora indicada en un lugar, lo menos que se puede hacer es mostrar de la misma manera gratitud por su esfuerzo y hacer exactamente lo mismo. 

Otro buen ejemplo que pueden dar los padres es el de pedir disculpas si por algún motivo justificado no se ha podido ser puntual. Por ejemplo, si llegan tarde por un atasco repentino, avisar del retraso y pedir disculpas a las personas que esperan, puede ser un gran ejemplo para los hijos que además ayudarán a valorar y entender la importancia de la puntualidad como valor esencial.

Educar en valores a los niños

Ad