Signos que indican que el niño puede ser un psicópata de adulto

Hay niños que desde su más tierna infancia muestran ciertos rasgos de su personalidad que apuntan hacia la psicopatía. Puede parecer extraño relacionar a un lindo y tierno niño con la palabra psicópata y, sin embargo, la ciencia nos ha mostrado que las personas diagnosticadas como psicópatas comienzan a manifestar rasgos relacionados con este trastorno desde edades muy tempranas. 

Es lógico también pensar que una persona no se levanta un buen día siendo un psicópata, ya desde la infancia hay rasgos que apuntan a este trastorno de la personalidad. Estos son los signos que indican que el niño puede ser un psicópata de adulto.

9 señales que indican que el niño puede ser un psicópata

Niños que pueden ser psicópatas 

Que un niño pueda ser un psicópata no lo crees hasta que tienes a uno delante. Desafortunadamente llegué a conocer a un niño que, pese a las recomendaciones de los profesores a los padres y los esfuerzos estos por llevarle a varios especialistas, seguía teniendo una tendencia natural a hacer el mal. Era distinto, nunca antes y nunca después vi algo igual. Aun hoy siento escalofríos al ver fotografías suyas, su mirada, sus ojos, te paralizan. 

Pero, vayamos al quid de la cuestión... ¿Qué es la psicopatía? La psicopatía es un trastorno antisocial de la personalidad y la característica más destacable de estas personas es la carencia del sentimiento de afecto o culpa. Son personas que se mueven por su propio interés, no sienten empatía, ni compasión, ternura, amistad o solidaridad. Suelen manifestar toda su patología en el seno de la familia. No todos los psicópatas son criminales, pero sí encontramos algunos de los más famosos criminales que fueron psicópatas: Josef Mengele, Charles Manson o el asesino del Zodíaco.

Hay algunos signos que indican que el niño puede ser un psicópata cuando llegue a la adultez: 

1. Crueldad animal: es uno de los signos descritos por J.M. Macdonald que definen a un psicópata. Son niños que muestran una forma cruel de interactuar con los animales pese a que saben que no está bien tirar piedras a los pájaros, tirar de la cola al gato o sacudir la correa del perro hasta hacerle daño. Se comportan de forma violenta con los animales e incluso llegan a matarlos y, durante el proceso disfrutan de ello. Si un niño hace esta barrabasada una vez, le explicas que no está bien y no vuelve a repetirlo, no hay nada que temer. Sin embargo, si persiste en su actitud de causar daño a animales indefensos deberías intervenir y explicarle el caso a un psicólogo.

2. Piromanía: es una forma que tienen algunos niños de expresar su ira o de desafiar a sus adultos de referencia. Para que un niño sea diagnosticado como pirómano ha de haber incendiado de forma deliberada algo en repetidas ocasiones. Su atracción por el fuego ha de quedar demostrada e incluso su satisfacción y ausencia de preocupación tras provocarlo. 

3. Saltarse las reglas: cuando somos pequeños todos nos hemos saltado las reglas en algún momento, en definitiva la infancia es una época de descubrimiento y de ponerse a uno mismo a prueba. Sin embargo, la diferencia entre un niño sin rasgos psicópatas y el que sí los tiene, es que este último obtiene alegría y satisfacción al saltarse las normas. Recibe un subidón de adrenalina y esto le lleva a persistir en esta violación constante de las reglas. 

4. Falta de empatía: el psicópata infantil es incapaz de sentir lo que sienten los demás niños, no mostrará pena si ve a otro niño caer, ni sentirá compasión por ese niño al que insultan, no torcerá el gesto si ve que estás estresada, ni parece ponerse jamás en el lugar del otro. 

5. Mentir sin remordimiento: hay muchos niños que mienten por miedo a ser castigados y esto, es totalmente normal. Pero, cuando un niño miente simplemente por el placer de mentir y no siente remordimiento por las consecuencias que tienen las mentiras que cuenta, es una razón para preocuparse. 

6. Gran poder de manipulación: el niño que puede ser un psicópata de adulto es capaz de saber cómo ha de tratar con las personas para que éstas hagan lo que él quiere, sabe manipular y es gran conocedor de las técnicas a emplear para hacer creer lo que sea necesario a quien sea para obtener un beneficio personal. Es más, de nuevo volviendo a la empatía, no le importa en absoluto el impacto que esto tenga en los sentimientos de la otra persona.

7. Insensibilidad: son niños que, pase lo que pase, parecen estar ajenos a las emociones. El miedo, la preocupación o la compasión no forman parte de su repertorio emocional.

8. Bullying: no todos los abusones son futuros psicópatas, faltaría más. Pero si el niño, es capaz de humillar a otro niño sólo por disfrutar viendo a otra persona sufrir; si es capaz de mandar a otros niños a pegar o insultar a un tercero para evitar el castigo y, si una vez detectada esta actitud, hablamos con él y persiste en ella como un patrón de conducta, debemos ponernos alerta.

9. Narcisismo: son niños que se ven a sí mismos con más habilidades, más poderosos, por supuesto, más inteligentes y mucho más capaces que cualquier otro niño. Son niños que creen que el mundo gira en torno a ellos.

Qué hacer si percibimos rasgos de psicopatía infantil en nuestros hijos

Lo primero que debemos hacer es no mirar hacia otro lado y no negar la posibilidad de que el niño sufra un trastorno de la personalidad. Los psicópatas no surge sin más, de un día para otro. 

Surge tanto de niños que no han sido atendidos con cariño o que han crecido en un ambiente violento como de un trastorno que sufren ciertas personas que nacen ya con él. Y es que, algunos estudios afirman que el cerebro de los psicópatas es distinto que el del resto de las personas.

Sea como fuere el origen de la psicopatía en un niño, es responsabilidad de los padres cuidar de la salud física y mental de nuestros hijos y, siempre que veamos algún tipo de desviación, debemos consultar a un especialista para poder tratar el problema. 

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