Cómo afrontar una pelea familiar con los niños

Vivir en compañía significa tener desacuerdos constantes con nuestros compañeros de piso, ya sea con nuestro perro, que nos mira con ojos de pena para que le bajemos a la calle mientras está cayendo el diluvio universal; ya sea con nuestra pareja por el mando de la televisión, o ya sea con nuestros hijos, por todas aquellas millones de cosas que nos sacan de quicio, como que no recojan la habitación, no hagan los deberes, o se peleen entre ellos constantemente.

Convivir es complicado, pero lo es mucho más cuando la convivencia se hace con los niños. Ellos tienen la capacidad de sacar lo mejor y lo peor de nosotros, de convertirnos en el Dalai Lama en la cúspide del nirvana, y al instante hacernos perder los papeles y soltar por la boca todo aquello que no queríamos decir, y que incluso no pensamos.

Ante estas situaciones, hay que tomar un poco de perspectiva y aprender a afrontar una pelea familiar con los niños como una persona adulta y nunca ponerse a la altura del niño.

Afrontar una pelea familiar con los niños

Cómo afrontar una pelea con los niños

Los padres solemos tener el pensamiento común que por el mero hecho de ser adultos sabemos lo que hacemos y que los niños nos quieren manipular a su antojo, y eso no es cierto. Los padres en ocasiones también nos comportamos de forma inmadura y actuamos incorrectamente, dejándonos llevar por nuestros impulsos, y dando una pésima imagen a nuestros hijos.

Los desacuerdos son normales, se tenga la edad que se tenga, lo importante es reconocer el problema y poner soluciones lo antes posible.

Ante esta perspectiva tenemos dos maneras de solucionar los conflictos con nuestros hijos:

1- De forma destructiva: En la que se daña la autoestima de los niños, y también la nuestra, y emocionalmente pesa a toda la familia, ya que normalmente se resuelve de una forma violenta, con gritos y amenazas. Por otra parte, esta forma permite una solución aparentemente instantánea pero con un resultado a corto plazo y nada satisfactorio para ambas partes.

2- De forma constructiva: Se construye sobre la base de la colaboración, el entendimiento, el diálogo y los pactos. Es una solución más laboriosa, ya que requiere un diálogo previo y un esfuerzo por ambas partes, pero también se llegan a conclusiones más favorables para todos, se fomenta la empatía de la familia, y los resultados son duraderos ya que son fruto de una reflexión, y no del momento.

Las prisas por resolver los conflictos rápidamente, nos hace tomar el camino corto y emplear una forma destructiva para solucionar los problemas, aunque sea momentáneamente.

Imponerse por la fuerza solo fomenta la ruptura familiar, así que para aquellos que tengan poca paciencia y poco sentido del humor para afrontar los problemas de una forma optimista, os dejo algunos consejos para buscar soluciones positivas:

- Si vas a pelear, pelea solo por algo que merezca la pena, no por cualquier nimiedad, ya que eso desgasta mucho el ánimo.

- Si nuestro hijo nos desafía debemos entenderlo como un proceso de aprendizaje del niño, ya que es un signo de evolución del carácter.

- Hay que recordar que los adultos tenemos más recursos para resolver los problemas que los niños, así que vamos a ponerlos en práctica.

- Da tiempo para que el niño reflexione, ya que muchas veces se bloquean.

- Podemos contarle al niño nuestras propias experiencias con su edad y hacerle partícipe de nuestros sentimientos, para poder buscar una solución conjunta.

- Intenta ponerte en la posición de tu hijo, ya que estar sometido a constantes órdenes no es fácil, por lo que te ayudará a resolver el conflicto de una forma más justa.

- No respondas a las provocaciones, ya que resulta inútil y estarás fomentando más provocaciones por su parte .

- Si la pelea se nos ha ido de las manos, debemos tomarnos un respiro, analizar la situación y buscar una solución internamente.

Siempre debemos tener en cuenta que nosotros somos educadores de nuestros hijos y no castigadores ni vengativos, al fin y al cabo son lo que más queremos en el mundo.

 

 

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