Los trucos definitivos del método Marie Kondo para enseñar a los niños a ser ordenados

¿Aún no has oído hablar de Marie Kondo? ¿De su fabuloso método para organizar la casa? La verdad es que con niños por medio, la tarea se hace más complicada. Pero ¿por qué no enseñarles a ellos también estos pequeños trucos? 

Descubre los 5 trucos definitivos del método Marie Kondo para enseñar a los niños a ser ordenados. Sí, esta famosa escritora japonesa que pasó a ser una de las 100 personas más influyentes del mundo hace unos años. ¿Sabes por qué? Porque ha ayudado a muchos hogares a organizarse mejor y porque al final, el orden exterior es también una proyección del orden interior. ¿Lo conseguirán tus hijos? ¿Quieres retarles? ¡Hazlo con estas ideas!

5 trucos definitivos del método Marie Kondo para enseñar a los niños a ser ordenados

Trucos definitivos del método Marie Kondo para enseñar a los niños a ser ordenados

¿No te ocurre que el desorden te pone de mal humor? ¿Que el caos te impide trabajar y rendir de forma correcta? Sí, ya sé que una casa con hijos a veces parece incompatible con tener una casa perfectamente ordenada. Pero existen trucos, formas de conseguir un 'aparente orden' que nos hará la vida más fácil. Solo hay que usar la 'maña', y por supuesto, pedir la ayuda de los más desordenados de la casa: los hijos. Tal vez si le presentas estos trucos de Marie Kondo, se lo tomarán como un juego y por fin ordenar les parecerá divertido. La base pasa por la siguiente premisa: Ordenar no es cambiar de sitio. Ordenar es deshacerse de lo que ya no necesitamos.

1. Elimina lo innecesario. Sí, hay que educar a los niños desde pequeños y enseñarle sa sacudirse ese 'síndrome de Diógenes' del que nosotros también somos culpables. Cambiar de sitio las cosas que ya no necesitamos no es la solución. Ni comprar más muebles para volver a llenarlos. Tal vez debamos sentarnos un día con nuestros hijos y decidir qué hemos dejado de utilizar. ¿La medida? Si llevan un año sin usarlo... ¡no lo necesitan!

2. ¿Te hace sentir feliz?: consérvalo; ¿No es útil ni te transmite emociones? ¡Fuera!: Contestando a estas dos sencillas preguntas, conseguiremos deshacernos del 'apego superfluo' que a menudo sentimos por los objetos. Es cierto que algunos de los recuerdos de viajes, momentos únicos de nuestros hijos, sí nos hacen sentir bien. Esos objetos, deben conservarse. Pero aquellos que perdieron su utilidad, aquellos de los que ya ni recuerdas dónde los compraste y por qué... Esos objetos, no los necesitas (aunque tú aún pienses que sí).

3. ¿Tardas más de 5 segundos en decidir si quedarte o no el objeto? ¡No lo necesitas!: Es como preguntarte si quieres o no a tu hijo. ¿Cuánto tardas en contestar? Ni una milésima de segundo. Cuando necesitamos y queremos algo de verdad, no dudamos. Ante la duda, es que no lo necesitas. Esa es otro de los consejos de Marie Kondo para ayudarnos a deshacernos de objetos innecesarios. 

4. Conserva todo lo funcional y aquello que te haga sentirte bien: Puede que pienses que llegó la hora de tirar ese pantalón ya desgastado que tanto se pone tu hijo. Pero para él es útil, cómodo, y le hace sentir bien. En cambio, tan vez en sus cajones hay dos o tres más que nunca se puso, que no le resultan cómodos o que simplemente nunca le gustaron. Razón de más para donarlos.

5. Ordena por categorías, no por lugares: Uno de nuestros errores es decir a los niños que ordenen su cuarto, o el salón... Para ellos es más fácil ordenar la ropa, o los juguetes. Ordenar los libros o el material escolar. 

Por qué es importante inculcar el orden a los niños

Entre tanto juguete nuevo, libros, apuntes del colegio... Entre tanta ropa que nunca llegó a la lavadora o restos de purpurina de la última manualidad... queda poco espacio para jugar, ¿no crees? Los niños deben darse cuenta de que el orden no esa 'cosa fastidiosa' que imponen sin medida los adultos, sino que es algo que les beneficia a ellos directamente. ¿Cómo? Así: 

- Encontrarán a la primera lo que buscan.

- Ya no se les perderán más los deberes.

- Siempre tendrán la ropa accesible y les será más fácil escoger lo que van a ponerse cada día.

- Alguien que es ordenado en casa, ayuda también a ser ordenado en sus ideas .

- El desorden implica pérdida de atención. Un lugar ordenado elimina elementos de distracción y los niños podrán concentrarse mejor en sus tareas.

- Orden, igual a más zona de juegos.

- La acumulación de objetos de forma desordenada crea confusión y malestar psicológico.

Educar en valores a los niños

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