La poderosa técnica japonesa de concentración para niños: Ichigyio zammai

La idea de que nuestros hijos se concentren de forma fácil y eficaz no sólo para hacer los deberes tras una larga jornada escolar, sino para realizar el resto de tareas en casa nos emociona hasta hacernos saltar las lágrimas. Y es que, en ocasiones, parece algo imposible de lograr.

Sin embargo, hay un método, cada vez más popular que merece la pena poner en práctica. Se trata de la poderosa técnica japonesa de la concentración para niños que se basa en realizar solo una cosa cada vez: Ichigyio zammai. Un poquito de la filosofía zen para la ajetreada vida de nuestros hijos... ¡y la nuestra!

El arte japonés de la concentración para niños 

Técnica de concentración japonesa: Ichigyio zammai

Ichigyio zammai es un término japonés que se refiere a la capacidad de concentrarse de forma total en una sola actividad. Puede parecer algo sencillo, pero la realidad es que en pocas ocasiones ponemos toda nuestra atención en una sola cosa o en lo que tenemos delante. Yo, como muchas madres y padres, vivo en constante multitarea y en ocasiones conducimos a nuestros hijos en la misma dirección. Puede ser un valor para determinados momentos, pero en definitiva, seamos sinceros, la multitarea solo conduce al estrés y a la frustración. 

Los padres nos movemos en una constante multitarea: hacemos la cena mientras ayudamos a los niños a hacer los deberes, recogemos un poco la casa, cerramos una cita para llevar el coche al taller y pensamos en esa reunión que tenemos mañana. ¿Conclusión de ese maremagnum de tareas? La cena se nos pega, se nos pasó que al hacer los deberes el niño puso "abia una vez" y en la reunión piensas que te viene fatal esa fecha para llevar el coche al taller y estás asintiendo a lo que otro dice sin enterarte de nada.

Así es como funcionamos los adultos y así es como conducimos muchas veces a los niños. Deberíamos replantearlo, ¿no?

Así que... volvamos a Ichigyio zammai. Ichigyio significa práctica y zammai concentración. Sunryu Suzuki describió esta práctica en su libro Mente Zen, Mente de principiante y dijo que, cuando estamos estamos plenamente presentes en una actividad, expresamos nuestra verdadera naturaleza. pero, ¿qué significa esto?

Cuando verdaderamente estamos haciendo lo que estamos haciendo, comenzamos a expresar nuestro verdadero yo. "Cuando te inclines, solo debes inclinarte, cuando te sientes, solo debes sentarte, cuando comes, solo debes comer". Una hermosa idea que deberíamos poner más en práctica. 

Cómo enseñar a los niños a hacer una cosa a la vez

- Cuando lleguemos a casa podemos hacer una lista de lo que han de hacer, poniendo en las primeras posiciones lo más importante. Ayúdales a organizar los deberes de más a menos, primero lo que más les cuesta para ir haciendo tareas más´sencillas al final. 

- ¿Qué sentido tiene "contagiar" a nuestros hijos con nuestra frenética multitarea? Hemos de transmitirles precisamente lo contrario: "cuando hagas este ejercicio, piensa en el ejercicio, no en los 3 ejercicios más que quedan", "si tienes que hacer una suma, piensa en la suma, luego piensa en escribir el resultado, después piensa en la siguiente suma" En definitiva: Ichigyio zammai, plena concentración en una cosa cada vez.

- Cuando te des cuenta de que está pensando en otra cosa, se queda mirando por la ventana o comienza a juguetear con sus lápices, ayúdale a que vuelva a prestar atención plena a la suma que está haciendo.

- Ayuda a tu hijo para que elimine sus ideas preconcebidas sobre la actividad que está realizando: "no me gustan las sumas, me va a costar hacerla, se me da fatal sumar..." Y ayúdale a que sólo piense en hacerla. 

- Hay que ser constante, puede parecer muy sencillo concentrarse en una cosa cada vez, pero la realidad es que hay tantas distracciones alrededor de los niños, ya sea televisión, móviles o juguetes que no es sencillo centrarse en una sola cosa. Para lograr el éxito debemos repetir al niño, sin gritos y sin presiones, que en ese momento sólo van a hacer la suma. Para conseguirlo es importante, por supuesto, eliminar de su alcance todo elemento que le pueda perturbar. Para que pueda involucrarse plenamente en lo que está haciendo. 

- Refuérzale cuando haya logrado prestar atención plena a una tarea y gracias a ello la haya realizado con diligencia y además rapidez. Se dará cuenta de que es más productivo centrar su mente en una sola cosa de principio a fin que estar toda la tarde dando vueltas por la habitación sin tener casi tiempo para jugar. 

Dibujos para colorear del colegio

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