4 mantras para educar a nuestros hijos

Un mantra es una palabra sánscrita que se refiere a sonidos que, según algunas creencias, tienen algún poder psicológico o espiritual. En religiones como el budismo y el hinduismo, un mantra es una frase, palabra o sílaba sagrada, que se  recita como apoyo a la meditación o para invocar una divinidad.

El término proviene de man- (‘mente’ en sánscrito) y el sufijo instrumental -tra, por lo que podría traducirse literalmente como "Instrumento mental". Si bien tengo escaso conocimiento de estas religiones, creo enormemente en el poder de la palabra por lo que creo que un “mantra” o frase específica puede ser muy útil a la hora de criar.

Frases o mantras para criar y educar a nuestros hijos

Mantras para educar a los hijos

Es una forma de recordarnos a nosotros mismos algún concepto que creemos relevante y repetirlo interiormente cuando nuestras fuerzas flaquean (cosa que con niños o adolescentes pasa muy  menudo). En mi caso desarrollé 4 que comparto a continuación. Espero que te sean de utilidad o que compartas los tuyos con todos los lectores de Guiainfantil.com  

1. ”Lo estoy educando, lo estoy educando” 

Esta frase comenzó a resonar en mi mente a los pocos meses de estrenarme como mamá. Porque cada vez que mi hijo hacía un berrinche por algo que no debía tener, comer o hacer, mi tentación era a evitarle la frustración. Pero está claro que a los chicos no se los puede complacer siempre. Si quieren comer una planta o meter los dedos en el enchufe, debemos decir NO por más que su llanto nos parta el alma. En esas ocasiones, recordarme que “Lo estoy educando, lo estoy educando” me ayudaba a mantener la firmeza.

Y por supuesto que a medida que mis hijos fueron creciendo, hubo miles de otras veces en que repetirme esta frase fue necesario. Cuanto me pedían ir a un lugar que no consideraba correcto, o no ir a una reunión familiar, o que les compre algo que no necesitaban y me decías que soy la peor mamá y que “los otros papás sí los dejan”. Todavía la uso de vez en cuando y créanme que 20 años después, sigue funcionando.

2. ”Los comportamientos son síntomas”.

Los niños muchas veces se portan mal. Agreden, pegan, hacen pataletas, dan portazos, tiran cosas al piso, se resisten a comer la comida que preparamos, tienen bajo rendimiento escolar a pesar de sobrarles capacidad y un sin fin de etcéteras que si sos mamá o papá seguro conocés.  No lo hacen porque son malos o quieran molestarnos. Están manifestando algo que no saben comunicar de otra manera.

La Dra. Amanda Céspedes,  autora de “Niños con pataleta, adolescentes desafiantes”, sostiene que “No existe en el mundo un niño o un adolescente que no desee transmutar sus pataletas, su rebeldía y su mala fama en gentileza y buena disposición”. Sólo hay que saber cómo ayudarlos. Por lo tanto, cuando tu hijo te desconcierte o te ponga los pelos de punta, antes de castigarlo o rezongarlo, pensá para tus adentros: ”Los comportamientos son síntomas”. Esto no significa que no debas ejercer la autoridad de la paternidad, pero sí que debes ampliar la mirada y tratar de entender qué es lo que lleva a tu hijo a actuar de determinada manera y sobre todo, qué hay que cambiar en el sistema familiar para que él o ella puedan cambiar sus comportamientos. No podemos esperar algo diferente, si seguimos haciendo siempre lo mismo. 

3. ”Aquí y ahora.”

Estar con la cabeza en mil cosas es típico de los padres de hoy día. Y probablemente más aún en el caso de las madres. Quienes trabajamos no sólo dentro sino también fuera del hogar, tenemos preocupaciones referidas a nuestros hijos pero también a nuestros padres, amigas, jefes, compañeros de trabajo, objetivos, metas que cumplir, presupuestos, plazos y un sinfín de temas que ocupan nuestro día a día. (y muchas veces también nuestras noches).

Yo noté que algunas veces llevaba a mis hijos al médico, y al salir de la consulta no recordaba ni la mitad de las cosas que el pediatra me había dicho. O que salía apurada del trabajo para buscar a mis hijos al colegio y no lograba conectar con lo que ellos me querían contar. Por lo que decidí hacer un esfuerzo para estar no sólo física sino también mentalmente presente en cada ocasión que compartiera con ellos. El esfuerzo vino acompañado de esta frase: “Aquí y ahora”. Para tratar de dejar de lado los pensamientos invasivos y poder estar emocionalmente presente en las diferentes instancias. Como intento hacerlo mientras escribo estas líneas. 

4. ”Esto también pasará”.

¿Estás aburrida de cambiar pañales? ¿De sacar piojos? ¿De calentar biberones? ¿De ayudar con los deberes? ¿De contar cuentos a la noche? ¿Te tienen cansada las toses y resfríos? ¿Te agota la preparación de viandas para el almuerzo? “Esto también pasará” Y en algún momento vas a extrañar hacerlo. Por lo que la próxima vez que te enojes por alguna de estas minucias cotidianas, recuerda internamente que nada será eterno. Y que luego vas a sentir nostalgia por esos momentos que hoy te perturban. Así que mejor es enfrentarlos con alegría y felicidad. 

En resumen, creo que cualquiera de estas frases, sean o no considerados mantras, ayudan a relajarse, concentrarse en una tarea y enfocar la mente. Nos ayudan a encontrar calma y por lo tanto transmitirla a aquellos que nos rodean. ¿Te animás a intentarlo? 

Frases de amor para educar y motivar a los niños

Ad