Qué llevar a la playa cuando vas con el bebé

Levanté la mirada de mi libro y, desde mi toalla último modelo, pude observar como mis vecinos de playa venían sudando cual obrero del asfalto. La mujer llevaba un carro con ruedas donde apenas le cabía una tercera parte de lo que llevaba a cuestas; tras ella, un par de niños de unos 4 años le seguían peleándose por quién llevaba el cubo y, unos metros después, llegaba su pareja con un carrito de bebé, una mininevera, una sombrilla y una colchoneta más grande que mi cama de matrimonio. Todavía no me había convertido en madre y desconocía todo lo que hay que llevar a la playa cuando vas con el bebé.

Por qué llevar tantas cosas a la playa cuando vas con el bebé

Ir con el bebé a la playa, ¿qué llevar?

Con el asombro de quien no había tenido hijos, pensé que aquello era una exageración y que aquella familia había decidido pasar todas sus vacaciones en esos pocos metros de playa sin moverse.

Lo cierto, es que, un año más tarde tuve a mis mellizas, y llegó el momento de sacar a pasear el bikini. Y, como novata de la maternidad, pensé que nunca iría tan cargada como aquella familia que transportaba media casa a cuestas. Así que, agarré lo imprescindible para mí en años anteriores, es decir, una toalla, un libro y un bronceador, y le endosé a mi marido el carro doble hasta la playa.

A los diez minutos estaba de nuevo en casa. Fue totalmente imposible estar en la playa sin los cientos de aparejos que dos bebés de 9 meses necesitaban; pedían agua cada cinco minutos  y yo no llevaba más que una botellita, se comían la arena de la playa, no aguantaban sin sombrilla más de 2 minutos, lloraban por el calor dentro del carro, y les asustaban las olas.

Tras la experiencia, me volví a casa y empecé a recordar todos los bártulos que aquella familia llevaba, y de vuelta a la playa íbamos más cargados que ellos y, lo peor de todo, es que todos aquellos enseres eran totalmente necesarios.

Básicos para pasar un día de playa con el bebé

Aquí os dejo algunas de las cosas imprescindibles para cualquier padre que quiera ir a la playa con un bebé y disfrutarlo:

1- Pañales, agua y toallitas como si no hubiera un mañana. Esto tomarlo como dogma de fe. 

2- Sombrilla. No queda más remedio si queréis disfrutar de un minuto de paz. También hay una especie de pequeñas tiendas de campaña que quitan el sol y el viento, pero si el viento no es fuerte, mejor la sombrilla de toda la vida, ya que en el interior de esas cabañitas hace un calor del infierno.

3- Toalla tamaño del Lago Michigan. Se acabó eso de tener una toalla para ti solita, ahora tendrás que compartirla con tu bebé y, por supuesto, será un sitio de gateo y de juego imprescindible. Así que empieza a plantearte dejarle la toalla para él solo y comprarte una sillita de las que usan los abuelos (que se las saben todas).

4- Kilos de protector solar 50 antialergia, antimedusas, antiarena, antiagua y antipaciencia a la hora de extenderlo por todo el cuerpo de tu bebé.

5- Piscina de plástico para rellenar con el agua del mar. Esto es opcional, pero os aseguro que resulta muy útil y divertido para ellos.

6- Flotador antivuelco. El mejor invento desde los pañales. Las mías se dormían ahí a los cinco minutos de meterlas.

7- El ánimo alto, ya que esta será la etapa más tranquila, a partir de aquí necesitaréis la valentía de un torero para enfrentarse a un día de playa con un niño ¡Son incansables!

Dibujos para colorear de la playa

Tu bebé mes a mes

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