Por qué una madre y su hijo biológico pueden tener la misma edad

Emma fue concebida en 1992 pero ha tardado 25 años en nacer. ¿Cómo es posible? Su embrión fue congelado, y tardó más de dos décadas en ser implantado, en el útero de una madre que no tiene ninguna relación biológica con él. O en este caso, con ella, porque el bebé resultó ser una preciosa niña, muy sana, que en unos años puede que descubra esta extraña realidad: ella debería tener la misma edad que su madre. 

Puede que aún no lo entiendas, así que lo explicaremos más detalladamente. Descubre con este extraño y único caso en el mundo, por qué una madre y su hijo biológico pueden tener la misma edad.

El extraño caso del bebé que explica por qué una madre y su hijo biológico pueden tener la misma edad

Por qué una madre y su hijo biológico pueden tener la misma edad

(Fotografía de CNN)

El caso de Emma es único en todo el mundo. Y peculiar, muy peculiar. Hace 25 años, fue concebida por una pareja anónima de Estados Unidos, que decidió donar el embrión, ya que habían decidido no aumentar más su familia. En realidad, en su proceso de Fecundación in vitro, se consiguieron cuatro embriones hermanos. El embrión de Emma fue congelado, y permaneció en espera hasta que otra mujer, Tina Gibson (Tenessee, Estados Unidos), lo necesitó. La nueva mamá de Emma solo tiene un año más que ella. O al menos, es la edad que Emma tendría si hubiera nacido el año en el que fue concebida. Ella en 1992, su madre biológica en 1991. Cuando  Carol Sommerfelt, directora del laboratorio de embriología del National Embryo Donation Center, le dijo el tiempo que el embrión llevaba congelado, Tina se quedó impactada, pero aún así, decisió seguir adelante.

La pequeña Emma nació en noviembre del 2017, y su madre biológica, sorprendida, comentó en una entrevista: '¿Eres consciente de que el bebé que acabo de tener podría ser mi mejor amiga. Ahora tendría 25 años'. Sin embargo, en seguida matizó: 'Lo cierto es que yo solo quería un bebé, y no me importa si ha batido o no un récord mundial'. Realmente su bebé es especial. No solo por ser el bebé que nace del embrión congelado mediante FIV (Fecundación in vitro) más longevo (el récord lo tenía un embrión que había permaneceido 20 años congelado), sino porque además ha nacido en perfecto estado, sin ningún problema de salud. Algo que la ciencia ha celebrado como un éxito.

Tina acudió con su pareja, Benjamin, en busca de ayuda. Debido a la fibrosis quística de ella, no conseguían el deseado embarazo, y fue su padre quien le dio la idea de intentar la Fecundación in vitro. Después de un examen del caso, la clínica donde acudieron decidieron apostar por la implantación de un embrión congelado. El embrión de Emma había sido criopreservado. Ninguno llevaba tanto tiempo en espera como el suyo. Al fin, le dieron una oportunidad, y Emma nació sana. Su madre lo considera 'un dulce milagro'. Los médicos insisten con este caso en la conveniencia de donar los embriones sobrantes de un proceso de Fecundación in vitro para parejas como las formadas por Tina y Benjamin, que puedan necesitarlos y darles así a los embriones una oportunidad para nacer. 

9 cosas que la mujer debe evitar durante el embarazo

Tu bebé mes a mes

Ad