10 consejos imprescindibles para ir con los niños de excursión a la montaña

Cómo animar a los niños a andar por el campo

¿Alguna vez has intentado ir de ruta con los niños a la montaña y te has tenido que dar la vuelta a los cinco minutos porque el niño te preguntaba cada minuto “mamáááá, ¿cuánto queda?, o “me aburro”, “tengo pis”, “tengo hambre”...?

Uno imagina que vamos a hacer una excursión en familia en plan exploradores, y termina siendo una familia de ogros, todos enfadados, desesperados y frustrados, y para colmo de males, los niños llorando porque están cansados.

¿Cómo podemos hacer para que los niños tengan interés en la ruta por la montaña y no se aburran?

Aquí te dejo unos consejos imprescindibles para ir con los niños de excursión al monte y no morir en el intento.

10 consejos imprescindibles para ir con los niños de excursión a la montaña

Consejos imprescindibles para ir con los niños de excursión a la montaña

No te aseguro que ésta sea la fórmula mágica para que, a partir de ahora, tu hijo sea capaz de escalar el Everest, pero te aseguro que con estos consejos podréis, por lo menos, pasar un agradable día de campo en familia.

1- Planear la ruta adecuada a cada niño, según su edad y gustos. No vamos a meter al niño una paliza de 20 km si el pobre todo lo que ha andado es del autobús del colegio a casa. Al principio siempre es mejor empezar por una ruta con pocos kilómetros y con un fin determinado como una cascada, cueva, ir a un lago o ver un animal del bosque.

No hace falta que la ruta excesivamente fácil, porque eso puede resultar un poco aburrido, ni tampoco tan difícil que el niño se nos despeñe por las rocas. Algo divertido como escalar alguna piedra, cruzar un río por un tronco o atravesar una cueva es suficiente para motivarles.

2- Llevarles bien equipados. Nada de chanclas para que se dejen clavadas las uñas en la primera piedra del camino. Lo mejor son unas botas de senderismo que sujeten el pie, no pasen frío y no se mojen. Tampoco hay que llevarles demasiado abrigados en invierno, si no queremos que a los cinco minutos se vayan desprendiendo de cosas que nos darán a nosotros y terminaremos como un perchero.

Lo mejor es el sistema de las 3 capas (lo que yo denomino cebolla): una camiseta, una sudadera y un abrigo es suficiente, y si tienen calor basta con quitarles alguna capa y listo.

3- Que cada uno lleve su propia mochila en plan aventurero, con agua, un piscolabis, tiritas y sobretodo, para poder meter las capas de ropa que les sobre.

4- Puede que el más importante de todos los consejos: llevar un amigo, hermano, perro, koala o animal de compañía con el que entretenerse en el camino. Es casi una apuesta segura.

5- Planear un juego donde ellos son los guías, y nos llevarán por la montaña. Podemos buscar información de lo que veremos a lo largo de la ruta e imprimir el mapa para que el niño se divierta haciendo que nos conduce por el camino.

6- No tener prisa. Disfrutar del camino, no hace falta llegar al final de la ruta. Podemos llevar una lupa para ver bichos o bolsas para recoger frutos y hojas sin necesidad de llegar muy lejos.

7- Cuando estén cansados nos paramos a mirar bichos, observar flores, escuchar los sonidos de la naturaleza o pintar las flores.

8- Es el momento de rebuscar en tu memoria y sacar tus dotes de orador contando las historias de cuando eras pequeño, cantando canciones, contando tu embarazo, tus batallas del servicio militar o cantando tu repertorio de cuentos. Suelta tu imaginación e inventa historias del bosque.

9- Nunca hay que enfadarse con el niño, aunque se quiera dar la vuelta en el primer minuto. Si queremos repetir la experiencia debe resultarle positiva y divertida.

10- Si nada de esto te funciona: como último recurso, saca la bolsa mágica, esa que le va a tener callado por lo menos media hora ¡la bolsa de las golosinas!  a ser posible, lleva caramelos que duren muuuucho tiempo, así comerá menos azúcar y le tendremos entretenido más tiempo.

No te olvides de felicitar al niño si ha terminado la ruta, y si no, ¡también!, porque ha hecho lo que ha podido, y quizás la próxima vez así lo haga mejor.

Por último, siempre recuerda el emblema de los montañeros limpios: “lo que me llevo en la mochila, me lo traigo en la mochila”, sea lo que sea, aunque sean cáscaras de naranja. Si todos tiramos la basura al monte, aunque sea biodegradable, la próxima vez que vayas al campo, no verás las flores, sino decenas de cáscaras y mondas de fruta por todas partes del montañero anterior.


Los niños deben cuidar el medio ambiente

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