5 curiosidades sobre los ojos de los bebés

Así funciona el sentido de la vista en bebés recién nacidos

El bebé recién nacido no es capaz de percibir colores, objetos o incluso ver a sus padres con una total nitidez. La visión pasa por varias fases hasta que adquiere el 100% de su capacidad. De hecho, es el sentido menos desarrollado al nacer.

Su agudeza visual es limitada, también las tonalidades de colores que perciben o la capacidad para enfocar. Estas son algunas curiosidades sobre los ojos de los bebés. 

5 cosas que no sabías sobre los ojos de los bebés

Curiosidades de los ojos de los bebés

1. Los bebés no pueden ver de lejos.

Los bebés recién nacidos presentan solo un 5% de la capacidad de visión de los adulto, por lo tanto, ven borroso todo aquello que esté a más de 30 centímetros de distancia. Curiosamente, suele ser la distancia entre los ojos del bebé y los de la madre durante la lactancia. Asimismo, no pueden enfocar a un mismo punto con los dos ojos a la vez hasta los 4-5 meses. Por ello, no debe extrañarte si alguna vez ves a tu bebé poniendo los ojos bizcos. A partir de los 6 meses, ya comienzan a enfocar con ambos ojos y podrás llevarlo a su primer examen ocular. Esto te ayudará a entender cómo está evolucionando su visión y a detectar cualquier problema visual que se pueda comenzar a corregir. Algunos signos de problemas de visión pueden ser: mover los ojos de un lado a otro cuando está cansado, inclinar la cabeza para poder ver objetos o acercárselos a los ojos.

2. Los bebés no ven ni en gris, ni en blanco y negro.

Los bebés son capaces de ver colores pero no los identifican correctamente. Durante años se ha creído que los bebés veían en tonos grises, pero estudios recientes revelan que pueden identificar colores contrastados como, por ejemplo, blanco y negro. A medida que pasan los meses, comienzan a enfocar más la vista y van ampliando la gama de colores que son capaces de diferenciar. Entre el mes y los dos meses, ya deben ser capaces de distinguir colores primarios como el rojo o el amarillo y, a los 5-6 meses, empezarán a diferenciar las distintas gamas de un determinado color.     

3. Los bebés no nos reconocen hasta los 7 meses.

Con 7-8 meses la visión del bebé ya es lo suficientemente nítida como para reconocer a las personas más allá que por su olor o su voz. En esa etapa tu bebé empezará a mostrar interés por objetos, aunque sean pequeños, así como por imágenes o dibujos. También comenzará a mover los ojos con más agilidad, sin tener que mover la cabeza, y ya son más conscientes de las diferentes partes de su cuerpo. No es de extrañar que observen sus pies y manos con detenimiento. 

4. Hasta los 10 meses sus ojos no adquirirán su color definitivo. 

La melanina es el pigmento que determina el color de tus ojos, piel y pelo. Cuando nacemos los niveles de melanina suelen ser más bajos, por ello, muchos bebés al nacer presentan un color claro de ojos. Normalmente, el mayor cambio de color se produce entre los 6 y 9 meses, tendiendo los ojos a oscurecerse. Este cambio suele ser tan gradual que, algunas veces, apenas se notan diferencias. Entre los 10 y 12 meses de edad la mayoría de los niños ya cuentan con su color definitivo de ojos. Pero, algunos expertos indican que el color de ojos puede seguir variando, incluso, hasta los 6 años. Esto, sin embargo, no es muy frecuente. Conviene consultar a tu pediatra si ves que tu bebé tiene un ojo de cada color como, por ejemplo, azul y marrón. Esto puede estar relacionado con condiciones genéticas poco comunes como el Síndrome de Waardenburg.

5. Hasta los 12 años los niños no adquieren una capacidad de visión completa.

Aunque nuestra visión no deja de evolucionar, la vista del bebé comienza a ser tan nítida como la de un adulto con un año, pudiendo identificar objetos y personas a una distancia considerable. Además de ser capaz de mantener los ojos fijados en un objeto durante más tiempo, también reconocerá sin dificultad a sus personajes o dibujos favoritos. En esta etapa es especialmente importante vigilar indicios de un posible problema ocular como lagrimeo, asimetrías o movimiento nervioso de los ojos. Si se detectan cualquiera de estos síntomas, o si en casa contáis con un historial médico de problemas visuales, se recomienda visitar al óptico de forma regular para examinar la visión de tu bebé.   

Brendan O’Brienoptometrista Vision Direct

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