Falsos mitos de la otitis infantil

5 ideas falsas sobre la infección de oídos en niños

Las otitis son una de las infecciones más frecuentes en la edad pediátrica. Si bien hay diversos tipos (aguda/crónica, con derrame/sin derrame, externa/media, supurada/no supurada), con frecuencia observamos que los padres tienen varios conceptos erróneos sobre su manejo. Comentamos en Guiainfantil.com cinco falsos mitos relacionados con las otitis.

5 mitos sobre la otitis en los niños

Mitos de la otitis infantil

1- Mi hijo tiene una otitis supurada, por lo que durante una semana ha de llevar el oído cubierto por un algodón. Falso. Es cierto que, cuando bañamos a un niño con otitis, hay que proteger su oído para evitar la entrada de agua. Pero en el resto de los casos, conviene no tapar el orificio del conducto auditivo externo, para favorecer la salida de todos los gérmenes que están ocasionando la otitis. Y hemos de limpiar periódicamente, con la punta de una toalla ligeramente humedecida, el exterior de la oreja. Evitemos los bastoncillos.

2- Todas las otitis se tratan con antibióticos. Esto es falso. Por encima de los dos años de edad, siempre que no haya fiebre, malestar general ni supuración, las otitis se tratan con calmantes, no con antibióticos

3- Mi hijo se ha despertado llorando por la noche diciendo que le duele un oído. He de llevarle a Urgencias sin darle un calmante para no enmascarar el diagnóstico. Falso. Siempre que a tu hijo le duela algo, lo mejor es darle un calmante. Muchas veces con este hecho tan simple, mejora su situación. Recuerda que a ti, si te duele la cabeza, por poner un ejemplo, te tomas una pastilla para que se te pase sin necesidad de ir al médico.

4- El pediatra vio ayer a mi hijo, y le diagnosticó un catarro; hoy ha comenzado con dolor de oído, le he llevado al hospital y le han diagnosticado una otitis. Concusión: ayer ya tenía la otitis y mi pediatra no la supo ver. Falso. Las otitis son un proceso evolutivo que aparece en relación con infecciones de las vías respiratorias. Normalmente, los catarros no se complican; otras veces, sí. Una de las complicaciones posibles son las otitis, pero no siempre se dan, ni mucho menos. Esto es: no culpe a su pediatra de no haber sabido ver una otitis antes de que aparezca.

5- Dado que mi hijo es propenso a las otitis, le llevo siempre con orejeras. Falso. Las orejeras protegen del frío, pero no evitan la aparición de otitis. Es cierto, eso sí, que el calor local alivia el dolor de oídos. Esto es: en un niño que padece una otitis, recomendamos que se aplique calor local seco (calentando un paño, colocándole orejeras, etc.). Pero estas últimas no cumplen una labor preventiva.

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