Cómo es un niño hiperactivo. TDAH en la infancia

Perfil del niño con déficit de atención con o sin hiperactividad

Cuando hablamos de TDAH estamos hablando del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad. Se trata de un trastorno de carácter neurobiológico originado en la infancia que implica un patrón de déficit de atención, hiperactividad y/o impulsividad.

No todos los niños con el trastorno manifiestan los mismos síntomas ni con la misma intensidad. En Guiainfantil.com te ayudamos a identificar al niño hiperactivo, estos son los síntomas del TDAH.

Perfil del niño con TDAH y TDA

Cómo es el niño hiperactivo

Cuando hablamos de TDAH, nos referimos tanto a los niños con TDA, y con TDAH. Ambos son dos variantes del mismo trastorno, el Trastorno por déficit de atención e hiperactividad. Dentro del TDAH hay 3 subtipos:

- Predominante inatento. 

- Predominante impulsivo.

- Combinado.

La principal diferencia entre TDAH y TDA es la presencia o no de impulsividad. 

Características comunes entre el TDAH y TDA

- Ambas tienen un origen neurológico.

- Les cuesta mantener la atención, (focalización y/o mantenimiento de la misma).

- Les cuesta seguir las rutinas y las órdenes o pautas de forma continuada

En ambos casos, estos niños presentan o pueden presentar:

- Problemas o dificultades en su aprendizaje, (retraso lectoescritor, fracaso escolar, problemas con las matemáticas y el cálculo...)

- Problemas conductuales, (agresividad, retraimiento...)

- Problemas emocionales, (ansiedad, baja autoestima...)  

Síntomas del niño hiperactivo

- Dificultades en la focalización de la atención: falla en prestar la debida atención a los detalles, se distrae con facilidad por estímulos externos, por descuido cometen errores en las tareas escolares, (no se fijan) no sigue las instrucciones y no termina las tareas escolares.

- Parece no escuchar cuando se le habla directamente (parece estar en su mundo)

- Tiene dificultad para organizar tareas y actividades, mala gestión del tiempo.

- Es desorganizado y descuidado y pierde cosas.

- Se le olvidan las cosas, hasta las más rutinarias, (se olvida la mochila o los libros en el colegio, no apunta en la agenda, etc)

- Lentitud en tareas motrices y ejecución de tareas cognitivas.

- Hiperkinesia/ Hiperactividad: se levanta en situaciones en que se espera que permanezca sentado, ( en clase por ejemplo); pueden ser ruidosos: suele juguetear o golpea con las manos o los pies o se retuerce en el asiento y corretea o trepa en situaciones en las que no resulta apropiado.

- Dificultades en la atención sostenida, (en tareas motrices y cognitivas).

- Habla excesivamente y cuando habla puede ser desorganizado en el discurso.

- Responde inesperadamente o antes de que se haya concluido una pregunta, les es difícil esperar su turno, interrumpe o se inmiscuye en conversaciones con otros.

- Actúa y luego piensa. Le cuesta planificar su conducta y pensar en las consecuencias de lo que hace.

- A menudo parecen niños maleducados y peleones, y la razón es que esa impulsividad les lleva a actuar sin pensar. Conocen  las normas pero a veces no las cumplen, no se dan cuenta de ello.

¿Cómo hacer un diagnóstico de la hiperactividad en la infancia?

Ante la más mínima sospecha de que nuestro hijo pueda tener una dificultad atencional es necesario realizar una adecuada valoración diagnóstica tanto a nivel médico, (neurólogo/ neuropediatra) como psicopedagógica. Esta evaluación valoración es fundamental para proporcionar al niño el tratamiento adecuado, tanto a nivel individual como educativo y escolar. Pero también la debe recibir el asesoramiento necesario para establecer unas pautas educativas adecuadas. 

- La valoración por parte del neurólogo es necesaria para descartar otros problemas que puedan estar causando los síntomas y para en el caso de confirmar el diagnóstico proporcionar la ayuda farmacológica necesaria si se considera oportuno.

- La valoración psicopedagógica incluye pruebas de aptitudes y capacidades: inteligencia, razonamiento, atención, memoria, funciones ejecutivas, lectura y escritura, cuestionarios para padre, profesores y el propio niño para valorar tanto la conducta del niño como aspectos emocionales y sociales.

- Además debe recogerse información del entorno del niño, (familia y escuela), habilidades sociales del niño, así como toda la información que sea posible sobre la historia del niño, (embarazo, parto, desarrollo, alimentación etc...).

Tratamiento para el niño hiperactivo

Lo más adecuado es un tratamiento multidisciplinar que puede incluir tratamiento farmacológico, pautado y supervisado por el neuropediatra o médico especialista, intervención psicoeducativa y orientación a las familias. 

Respecto a la escuela, los niños con TDAH se incluyen dentro del grupo de Alumnos con Dificultades Específicas de Aprendizaje por lo que es necesario poner en marcha una serie de actuaciones y apoyos  para que puedan alcanzar los objetivos educativos establecidos.

La intervención psicopedagógica incluye: entrenamiento en habilidades cognitivas, habilidades sociales, de razonamiento, entrenamiento atencional, lectoescritura, así como orientación a familias y educadores. Es importante también explicarle al niño qué le sucede, para rebajar sus niveles de ansiedad y mejorar su autoconcepto y autoestima.

El trabajo conjunto Familia- Escuela- Especialista es fundamental para el éxito de la intervención.

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