Señales del cuerpo que avisan que tienes el azúcar alto

Síntomas de azúcar alto en adultos, niños y embarazadas

Hiperglucemia es el término médico que se utiliza para denominar el exceso de glucosa en sangre, hipoglucemia, por el contrario, es el que se utiliza para lo contrario, los bajos niveles de glucosa en sangre. Aunque ambos son frecuentes tanto en adultos como niños con diabetes, tipo 1 y 2, así como en embarazadas con diabetes gestacional, sus síntomas pueden pasar desapercibidos en personas sanas.

En diabéticos, es fácil detectar cuando los niveles de glucosa no son los apropiados, sobre todo, porque se está sobre aviso, sin embargo, es útil conocer los síntomas que los preceden para poder tomar medidas en caso necesario, sobre todo cuando no hay un diagnóstico de diabetes previo.

Cómo responde el cuerpo si el azúcar está alto

Síntomas de azúcar alto

- Uno de los primeros síntomas en aparecer es la sequedad de las mucosas y el aumento en las ganas, la frecuencia y la cantidad de orina, que suele ir acompañado de un aumento de la sed, en un intento del cuerpo para evitar la deshidratación. El aumento en la cantidad y frecuencia de orina se debe a un sobreesfuerzo del cuerpo para eliminar la glucosa circulante extra.

- Además, suele ir acompañado de una pérdida de peso difícil de explicar, ya que se produce en ausencia de cualquier aumento de ejercicio físico o sin seguir dieta alguna, y sin una pérdida de apetito, es decir, comiendo lo mismo.

- La pérdida de peso se acompaña de un cansancio excesivo, sin razón aparente. Debido a que el cuerpo no puede asimilar la glucosa con normalidad, no tiene alimento para las células, que ven limitadas sus funciones, siendo este el origen del cansancio. Además, al necesitar obtener energía de otras fuentes, ataca la grasa y el músculo corporal, y ahí radica la pérdida de peso.

- También se produce un aumento en las infecciones de todo tipo, sobre todo infecciones de orina y candidiasis, así como de problemas de piel, hongos, sequedades, eczemas... Dependiendo de la edad del niño, quizás sea este uno de los síntomas más difíciles de observar, ya que, sobre todo si son pequeños y van a la guardería, las infecciones son algo recurrente y por tanto, difícil de sacar de contexto. Cuando son más mayores, en edad escolar, hacen, en general, mucho ejercicio, por lo que el cansancio y la pérdida de peso son fácilmente considerados normales. Más adelante, en la adolescencia, estos síntomas pueden también pasar desapercibidos sobre todo en las épocas en las que tienen sobrecarga de trabajo o desequilibrios hormonales.

- En ocasiones, aunque menos frecuentemente, puede aparecer también visión borrosa, que, una vez descartados problemas oftalmológicos, es un síntoma a tener en cuenta y consultar con el médico.

Conviene observar los hábitos diarios de nuestros hijos muy de cerca, ya que, dependiendo de su edad, ellos es probable que no sean capaces de ver los cambios. Aunque parezca extremo, si se observa más de uno de estos síntomas y no se encuentra razón para ello, puede ser mejor ser precavido y consultar al médico que dejarlo pasar.

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