Errores más comunes tras el parto

Lo que nunca debemos hacer en el posparto

Una vez que hemos dado a luz lo más importante es cuidarnos, estar bien es fundamental para poder cuidar de nuestro bebé. 

Debemos recordar que el puerperio es un momento delicado para la mujer, desde diferentes puntos de vista: emocional, somos un cúmulo de emociones muchas veces encontradas, pasamos de la risa al llanto, de la inseguridad que nos puede producir el cuidado de un ser tan pequeño a creernos capaces de todo; y físico, nuestro cuerpo va a involucionar, ten en cuenta que ha sufrido cambios increíbles en los nueve meses pasados, que hemos criado dentro de nosotras a un nuevo ser humano, y que hemos parido y en poco tiempo (relativo) nuestro cuerpo tiende a volver a su estado no grávido. 

Sin embargo, son muchos los errores tras el parto, muchas veces debido a que nos encontramos bien o que queremos correr más de la cuenta, o simplemente por desconocimiento.

5 errores frecuentes tras el parto

Errores tras el parto, cosas a evitar en el posparto

- Llevarte tu ropa de antes del embarazo al hospital con la esperanza de ponértela una vez hayas dado a luz: entiendo que acabes harta de la ropa premamá, ponerte siempre lo mismo; pero te aseguro que hasta pasadas unas semanas no podrás ni plantearte volver a caber en tus pantalones (y ni falta que hace). Lo normal justo de haber parido es que nos quede un abdomen de unos 5 meses, sobre todo a partir del segundo hijo; así que las camisolas y pantalones con goma seguirán en tu armario durante algún tiempo.

- No pedir ayuda: el complejo de superwoman es un grandísimo error en el que caemos la mayoría de nosotras. Nos creemos capaces de todo, de criar al bebé, de atender a todas y cada una de sus necesidades, de estar guapas, atender a las visitas con la mejor de nuestras sonrisas, tener la casa impecable. Y créeme, pero esto al final pasa factura, y por algún lado sale. Así que, déjate mimar, que te ayuden en todo aquello para lo que no seas indispensable; el primer mes debes descansar todo lo que puedas.

- Hacer abdominales demasiado pronto: como decía lo más llamativo en el postparto a nivel físico, o al menos lo que más nos suele preocupar es nuestro abdomen; pero no debes hacer bajo ningún concepto abdominales clásicas en el postparto. Puedes comenzar con la gimnasia abdominal hipopresiva, pero siempre previa valoración de suelo pélvico y de diástasis abdominal por parte de la matrona o de un fisioterapeuta especializado. Los abdominales clásicos, lejos de mejorar tu abdomen podrían llegar a producirte una lesión en suelo pélvico y abdomen, así que de momento olvídate de ellos.

- Ponerte a hacer ejercicios de Kegel como una loca, o bien olvidarte de ellos por completo: los ejercicios de Kegel, que son contracciones voluntarias de suelo pélvico se pueden iniciar incluso en el hospital; van a servir para trabajar la fuerza del suelo pélvico, que muchas veces se ve debilitada por el embarazo y/o por el parto (incluso si ha sido cesárea), suele venir bien para ayudar al drenaje de la zona (en el caso de edema o hemorroides), para la propiocepción. Pero no debemos obsesionarnos, ya que un ejercicio excesivo de la zona, puede dar lugar a un hipertono, es decir una contractura de los músculos perineales; lo que ocasiona igualmente disfunciones (dolor, tensión, incontinencia, etc). Así que, para salir de dudas vuelvo a recomendar fervientemente una valoración de suelo pélvico por parte de la matrona o fisioterapeuta para que te recomiende cual es la mejor rehabilitación en tu caso.

- Olvidarte de las cicatrices: Desgraciadamente la mayoría de nosotras tenemos heridas de guerra tras dar a luz;  ya sea episiotomía o desgarro, o incluso una cesárea. Las cicatrices no sólo son importantes tratarlas por una cuestión estética, sino funcional ya que al alcanzar planos profundos generan adherencias y tensión en los tejidos cercanos. Las  cicatrices en el suelo pélvico pueden generar dolor al retomar las relaciones sexuales que pueden durar incluso años, incontinencia, dolores lumbares; mientras que las cesáreas desestabilizan el abdomen, dolores lumbares, las adherencias profundas pueden ocasionar problemas en suelo pélvico, y a nivel estético un faldón, como un pequeño Michelin que suele incomodar mucho a las mujeres. 

Yo te aconsejo que pidas cita con una fisioterapeuta especializada que te informará de los cuidados necesarios para que estas cicatrices queden totalmente integradas en nuestro cuerpo, se trabajen las adherencias y también a nivel estético. En este sentido la aplicación de tratamientos de radiofrecuencia aporta excelentes resultados en la recuperación de las cicatrices de todo tipo, siempre junto a la terapia manual. Aplicarse aceite de rosa mosqueta puro, o enriquecido con vitamina E y hacerse masajes en la zona serán algunos de los cuidados que podemos aplicarnos nosotras mismas.

Y podríamos seguir con una larga lista de errores tras el parto que todas hemos cometido, como por ejemplo sentarnos sobre un flotador si tenemos puntos en la zona del periné que lejos de mejorar va a hacer que la zona se edematice aún más, y se puedan abrir los puntos; ponerte a dieta estricta en el postparto inmediato o bien comer vorazmente: es fundamental que comas y te hidrates bien, pero sin llegar a ningún extremo; pecar de higiene excesiva en las heridas o bien utilizar faja. Muchas son las leyendas urbanas, las creencias de la gente que nos rodea. 

Como matrona y madre, te aconsejo que escuches a tu cuerpo, descansa cuando éste te lo pida, usa el sentido común y ante la duda acude a tu matrona, ella está para ayudarte en los momentos de duda.

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