Trabalenguas fáciles para niños

Juega con tus hijos y practica trabalenguas fáciles

Juega con tus hijos y enséñales divertidos trabalenguas para que puedan practicar el lenguaje, y la memoria.

Los trabalenguas son dichos populares con los que podemos jugar y que suelen formarse a base de repetir una misma letra dentro de palabras distintas. 

Estos juegos de palabras equivocan nuestra mente y son difíciles de pronunciar, así los niños a través de los trabalenguas pueden ejercitar su lenguaje, mejorar su vocalización y divertirse ¡Todo al mismo tiempo!

Te dejamos algunos trabalenguas fáciles para niños, de decir y de aprender.

Trabalenguas fáciles para niños

Trabalenguas fáciles para niños

Los niños tienen una etapa muy divertida en la que la lengua se les traba y parece que tienen lengua de trapo. Las palabras les salen al revés y confunden las letras, así que estos ejercicios lingüísticos le ayudarán a mejorar el uso de su lengua.

Estos pequeños poemas sonoros imposibles de pronunciar harán que nos riamos mucho juntos.

 

 

 

Un limón y medio limón,

dos limones y medio limón,

tres limones y medio limón,

cuatro limones y medio limón,

cinco limones y medio limón...

 

 

¿Cómo quieres que te quiera

si el que quiero que me quiera

no me quiere como quiero

que me quiera? 

 

 

Cuando cuentes cuentos,

cuenta cuántos cuentos cuentas,

porque si no cuentas cuántos cuentos cuentas,

nunca sabrás cuantos cuentos has contado.

 

 

Juan tuvo un tubo,

y el tubo que tuvo se le rompió.

Y, para recuperar el tubo que tuvo,

tuvo que comprar un tubo igual.

 

 

La cara del loro se aclara con cloro,

claro, con cloro se aclara la cara del loro. 

 

 

Erre con erre guitarra,

erre con erre barril,

qué rápido ruedan las ruedas del ferrocarril.

 

 

Nadie pica piedra como Pedro Pica Piedra

Por que si alguien pica piedra como Pedro pica Piedra,

es por que Pedro Pica Piedra,

le enseñó a picar piedra.

 

 

A cuesta le cuesta subir la cuesta, 

y en medio de la cuesta,

¡Va y se acuesta!

 

 

El amor es una locura,

que ni el cura lo cura, 

y si el cura lo cura

es una locura del cura.

 

 

Poquito a poquito,

Paquito empaca copitos en pocos paquetes.

 

 

Si tu gusto gustara

del gusto que gusta mi gusto,

mi gusto gustaría del gusto

que gusta tu gusto.

Pero, como tu gusto

no gusta del gusto que

gusta mi gusto,

mi gusto no gusta del gusto 

que gusta tu gusto.

 

 

Cada vez que me baño me hago daño,

por eso me baño una vez al año.

 

 

Tres tristes tigres,

comían trigo en un trigal.

1 trigre, 

2 tigres,

3 tigres.

 

 

Pedrito se tiró un pedito,

el pedito que se tiró Pedrito

olía muy feito,

como feito olía su pedito,

Pedrito se lo guardó en el culito.

 

 

¿Por qué a la cama se llama cama,

y a la cómoda cómoda,

siendo la cómoda menos cómoda que la cama,

y la cama más cómoda que la cómoda?

 

 

Yo no compro coco porque como poco coco,

como poco coco como, poco coco compro.

 

 

Paco guarda las pocas copas que poco a poco sacó Paco.

 

 

Luengas lenguas hace falta para no trabalenguarse,

el que no tenga una luenga lengua,

bien podrá trabalenguarse.

 

 

Lado, ledo, lido, lodo, ludo,

decirlo al revés lo dudo,

Ludo, lodo, lido, ledo, lado,

¡Qué trabajo me ha costado!

 

 

La sucesión sucesiva de sucesos,

sucede sucesivamente con la sucesión de tiempo.

 

 

Si el caracol tuviera cara como tiene el caracol,

fuera cara, fuera col, fuera caracol con cara.

 

 

Si Sansón no sazona su salsa con sal, le sale sosa;

le sale sosa su salsa a Sansón si la sazona sin sal.

 

 

Te quiero porque me quieres,

¿quieres que te quiera más?

Te quiero más que me quieres,

¿qué más quieres?¿quieres más?

 

 

Cuánta madera roería un roedor,

si los roedores royeran madera.

 

 

Yo no quiero que me quieras porque yo te quiero a ti.

Queriéndome o sin quererme, yo te quiero por que sí.

 

 

El hipopótamo Hipo está con hipo.

¿Quién quita el hipo al hipopótamo Hipo?

 

 

 La institutriz Miss Tres-tros,

ha pegado un traspiés,

por subir al 32

en lugar de al 33.

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