El parchís de los monos. Fábula moderna para niños

Fábula para niños sobre aprender a perder en el juego

A muchos niños no les gusta perder en el juego, se enfadan y dejan de jugar porque no pueden asumir perder.

Para todos aquellos niños que son malos perdedores, y que no asumen la frustración, María O´Donnell ha escrito El parchís de los monos, una fábula moderna con moraleja para los niños.

El parchís de los monos. Fábula moderna para niños

El parchís de los monos. Fábula moderna para niños

Una tarde de verano, como cada viernes, cuatro monos jugaban al parchís debajo de una palmera. Eran Micolás y sus amigos: los trillizos. “Clac, clac” sonaba el dado, moviéndose dentro del cubilete.  

- ¡Te toca Mico, tú eres el azul!

- ¡Un seis!, creo que os voy a ganar, ja, ja - reía el monito confiado.

- Eso lo veremos - contestaban los trillizos.

Mico avanzaba su ficha azul dentro del tablero.  Se veía campeón. Ya había llegado con las otras tres a la meta y sólo le faltaba la última. Movió el cubilete y salió otro seis. Peligro.

Los trillizos le avisaron - Si sacas otra vez ese número, tendrás que llevar la ficha al principio.

- Ya lo sé - dijo Mico agarrando el cubilete con fuerza y deseando que saliera el uno, el dos, el tres, el cuatro o el cinco. Pero no, ¡volvió a sacar el dichoso seis!

Entonces, Micolás se enfadó muchísimo. Les gritó a los trillizos que eran unos tramposos. Lanzó el tablero por los aires y dejó toda la hierba cubierta de fichas de colores. Después, trepó de una palmera a otra y se alejó chillando.

Los trillizos se quedaron muy tristes, y hablando entre ellos, comentaron: - Siempre nos hace lo mismo; si pierde, se enfada y estropea el juego.  De ahora en adelante, no contaremos con él.

El viernes siguiente, Mico oyó el “clac, clac” del cubilete y fue hacia la palmera. Los trillizos habían empezado la partida sin avisarle.  Avergonzado por lo que había pasado la última vez, se escondió tras unas hojas y se quedó mirando cómo jugaban. Vio que se divertían mucho y que cuando alguno perdía no se lo tomaba mal, era parte del juego.  

Mico se acercó a los trillizos, que al verle arrepentido, abrieron el círculo para dejarle el color azul. Entonces, Mico les dijo: - Lo siento amigos, quiero aprender a jugar como vosotros, por favor enseñarme.

Moraleja: “En el juego hay que disfrutar, no importa tanto perder o ganar”

 

Descubre si tu hijo ha entendido el cuento

La comprensión lectora nos sirve para saber si el niño ha entendido lo que ha leido. Es una de las partes más importantes de la iniciación a la lectura, no solo hay que saber entender cada palabra de las frases, sino el significado completo del texto.

Para que averigues si tu hijo ha entendido el cuento y su moraleja, te dejamos unas cuantas preguntas sobre él.

- ¿A qué juego jugaban los monos?

- ¿Cuántos monos había?

- ¿Cómo se llamaba el mono que se enfadó?

- ¿Por qué no querían jugar los trillizos de nuevo con el mono Mico?

- ¿Al final, por qué le dejaron volver a jugar de nuevo a Mico?

Juegos para estimular la fantasía y la creatividad en los niños

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