Topillo. Un cuento para la aceptación familiar de un hijo con discapacidad

Cuentos para niños y familias con autismo

Los padres pasan por un duro proceso cuando tienen sospechas de que su hijo está comenzando a tener unos comportamientos diferentes a lo que debería mantener teniendo en cuenta su aparente desarrollo y su edad.

Este cuento está dedicado a esas familias, que pasan por ese proceso tan difícil de asimilar, y a los profesionales que se dedican a atender de manera temprana a esas familias, para que puedan enfrentarse con ánimo a una vivencia como ésta.

Lee el cuento de Topillo para la aceptación familiar de un hijo con discapacidad.

Un cuento sobre la aceptación familiar de un hijo con discapacidad 

Cuento para la aceptación familiar de un hijo con discapacidad

Un día mamá topo se levantó muy asustada.

- ¡Papá topo, papa topo! Topillo no me mira cuando lo llamo.

- ¿Cómo puede ser eso Mamá topo? – dijo Papá topo muy extrañado. Quizás sea porque Topillo no te ve, es normal, ¿no crees?

- Bueno, Papá Topo. Es que Topillo siempre dirige la cabeza hacia mi cuando le llamo por su nombre.

Mamá topo siguió haciendo una prueba tras otra, pero la mayoría de las veces, Topillo no hacía ni el más mero amago de hacerle caso a su madre.

Por más que trataba que Topillo le hiciera caso, la madre no conseguía nada

Le hacía cosquillas y a penas si se reía; lo abrazaba y le devolvía el abrazo pero pronto volvía a su juego escarbando una y otra vez en la misma zona; le intentó cantar su canción favorita pero no prestaba atención. ¡Incluso intentó zarandeándolo y agitándolo como una batidora a ver si le sacaba una carcajada! Pero Topillo, a pesar de los esfuerzos de la madre, no quería más que escarbar y escarbar en la misma zona donde había comenzado a hacerlo esa misma mañana.

- ¿Será que quiere decirnos algo? – dijo Papá topo mientras lo observaba muy detenidamente. ¡A lo mejor es que ha olfateado algo y quiere que lo encontremos!

Unos días después de aquella mañana, los padres del pequeño Topillo decidieron que aquello no tenía sentido. Topillo no actuaba igual, no articulaba a penas palabra, ya solo gruñía cuando no le dejaban escarbar en el sitio donde al principio parecía querer buscar algo. 

Y es que, Topillo había escarbado durante tanto tiempo que al no aparecer nada durante esos días, sus padres creían que había enloquecido o algo peor.

Así que al final, los Mamá y Papá topo se pusieron en manos del Doctor Suricato, también apodado y conocido por todos los animales subterráneos como Señor Suri.

- Señor Suri – dijo Mamá topo muy seria. Tengo que decirle que Topillo está muy diferente desde hace unas semanas. Ahora no nos mira, ni nos habla a penas, y parece obsesionado todo el día, siempre escarbando una y otra vez el mismo sitio. Al principio – se rascaba la nariz mientras parecía pensativa – parecía querer decirnos algo. Pero luego nos dimos cuenta que simplemente era un juego para él. Pero ¡vaya juego extraño! – exclamó de un salto la madre - ¡Los topos no escarbamos túneles así porque sí sin sentido alguno!

- Entiendo Señora Topo; entiendo perfectamente. ¿Sabe qué? Ha hecho bien en venir a verme, así podemos ponernos en contacto con el resto de los especialistas de nuestros túneles. Si le parece, podemos concretar algunas citas con ellos.

Mientras, Mamá Topo empezó a tomar nota en un pequeño papel que llevaba en su bolso hecho de viejas hojas, y arrugaba los ojos como creyendo vislumbrar algo de lo que escribía, el Señor Suri, el doctor por excelencia de los túneles subterráneos, le dijo:

- ¿Qué crees que le dijo Señor Suri a Mamá Topo? Tómate un tiempo para pensarlo. 

- ¿Crees que a Topillo le pasa algo? ¿Crees que los padres topo han actuado bien yendo al Doctor Suricato?

¿Cómo actuar cuando el niño tiene un desarrollo poco habitual?

A continuación, os contaré los primeros pasos que una familia en estas circunstancias podría dar, teniendo en cuenta posibles sospechas de un desarrollo poco habitual en su hijo.

1- Si un profesional cercano a tu hijo como un educador o maestro te ha comentado algunos cambios visibles, escúchalo.

2- Observa a tu hijo el tiempo necesario pero actúa rápido. La atención temprana es muy necesaria en cualquier caso.

3- Ve al pediatra. Lo primero es tener una toma de contacto con profesionales médicos y descartar causas orgánicas como dificultades visuales o auditivas.

4- El psicólogo os será de gran ayuda no solo atendiendo a vuestro hijo. Es importante que la familia como conjunto esté unida y os arropéis unos a otros. Las estrategias básicas que os puedan dar no solamente serán necesarias para atender a vuestro hijo; el resto de posibles hermanos o personas que convivan en la unidad familiar también lo necesitarán.

5- Si tu hijo necesita otros profesionales como logopedas, fisioterapeutas u otros, escúchalos y mantente atento para seguir las pautas que sean necesarias. En los primeros meses es importante seguir los pasos que te indiquen.

Ah, por cierto. ¡Topillo encontró  en el túnel que cavaba un diamante enorme que regaló a sus padres!

 

El cazo de Lorenzo. Discapacidad infantil

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