El armario viejo. Cuento de Charles Dickens para niños

Un cuento infantil de Charles Dickens sobre la avaricia

'El armario viejo' es un cuento del gran escritor británico  Charles Dickens. En este caso, la historia trata de un joven ingenioso que consigue hacer un gran trabajo y dar un escarmiento a un avaro prestamista. la conclusión o la moraleja de este fantástico cuento es el famoso refrán: 'la avaricia rompe el saco'. 

Utiliza esta adaptación del cuento de Dickens para hablar de codicia y avaricia con tus hijos. 

Adaptación del cuento 'El armario viejo', de Charles Dickens, para los niños

El armario viejo

Un joven se hospedaba en un hostal llamado Los Tres Pichones. Acababa de llegar, y, sentado en su habitación, contemplaba el contenido de un baúl abierto. Estaba lleno de ropa muy antigua. Entre todas las prendas, vestidos de mujer muy viejos ya. El joven, sin embargo, dejaba volar su imaginación y pensaba: 

- Con esto aún puedo sacar partido. Puedo invocar al genio de Las Mil y una Noches y llamar al genio de la venganza...o al de la riqueza.

Entonces dieron las diez en punto y salió corriendo, camino del único comercio que continuaba abierto: una tienda de empeño. En la tienda había muebles, libros, monedas de plata...muchísimos lujos. Y a pesar de los lujos, tras el mostrador vio a un hombre alumbrado por una triste vela sobre un plato. El hombre se llamaba señor Benson, y compraba y vendía objetos usados. 

- Buenas noches, señor Benson- dijo el joven- Verá, me gustaría comprar un viejo armario que he visto en el escaparate. 

- Buena elección- dijo el vendedor- Es un mueble antiguo que me costó mucho, porque los muebles antiguos están de moda. Se lo venderé por dos libras esterlinas. 

- De acuerdo, y pagaré al contado, pero con dos condiciones: que el mueble me sea entregado esta misma noche y que al ser un regalo para mi tía, si no le gusta, pueda devolverlo. Ah...y que en la factura indique que el armario se vende con todo lo que lleve dentro.

- Faltaría más- contestó el señor Benson- Yo mismo se lo llevaré esta noche. Dígame la dirección. 

Y esa misma noche, el señor Benson llevó el mueble a la dirección indicada. Abrió una mujer anciana, que le dijo que apenas llevaba tres días en esa casa. Agradeció el regalo de su sobrino y Benson regresó feliz a la tienda.

Eran las 12 de la noche cuando llamó una mujer. Le dijo que era pariente del auténtico dueño del armarito y que necesitaba recuperarlo, porque escondía en uno de sus cajones una gran fortuna. El señor Benson no podía creerlo. Le dijo que no podía ser, que acababa de venderlo. Y ella insistió, que era una lástima porque el armario escondía miles de libras... 

El señor Benson, que era muy codicioso, le dijo a la mujer que volviera a la mañana siguiente, y fue corriendo al lugar donde había llevado el armario. Entonces abrió el joven que lo había comprado. El señor Benson le explicó que había cometido un error y que necesitaba recuperar el armarito. Al principio, el joven se negó, pero el avaro prestamista le ofreció 250 libras por él... y el joven al final accedió

¡Que sorpresa se llevó el señor Benson al llegar a su tienda y comprobar que el armarito no escondía ningún tesoro! Y qué feliz descansaba el joven en el hostal Los Tres Pichones. Contemplaba los vestidos de mujer en el baúl y las 250 libras en su bolsillo. El joven actor hizo una gran representación, sin duda.

Cuento basado en 'El armario viejo', de Charles Dickens

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