Cómo afectan las vacaciones al desarrollo del niño

Las vacaciones familiares estimulan el desarrollo infantil

Las vacaciones en familia están asociadas con ocio, diversión y descanso. Estos aspectos, que conducen al relax y al cambio de la rutina para los adultos, suponen una parte fundamental en el desarrollo de los niños.

Las experiencias que se viven durante los periodos de vacaciones favorecen positivamente a su desarrollo intelectual. Te contamos cómo afectan las vacaciones al desarrollo del niño.

Así influyen las vacaciones en el desarrollo del niño

Como influyen las vacaciones en el desarrollo del niño

Los periodos vacacionales influyen positivamente en seis aspectos de su crecimiento:

- El desarrollo de los sistemas cerebrales: las vivencias de los niños durante los periodos de vacaciones activan una serie de componentes del comportamiento humano que favorecen positivamente el desarrollo intelectual. 

- La creatividad: El contacto con la naturaleza ofrece espacios de desarrollo cognitivo y emocional, fomentando la capacidad de exploración, convivencia en grupo y atención, contribuye a la resolución de problemas, y sobre todo, les ayuda a diferenciar las áreas de trabajo de las áreas de descanso y tiempo libre. La creatividad se estimula con el descubrimiento de nuevos hábitos

- La concentración: El contacto con nuevos entornos mejora la capacidad de concentración. Según un estudio realizado por la Universidad de Illinois, estar en contacto con la naturaleza más de 20 minutos hace que los niños mejoren sus niveles de atención y concentración. Además, el estudio también afirma que vivir en áreas verdes ayuda a disminuir la presión arterial, reducir el estrés de los niños, y tiene un efecto positivo en los niños con TDAH 

- El cociente intelectual: Las vacaciones afectan al desarrollo del niño porque suponen además un cambio en la rutina y el entorno de toda la familia. Estos cambios hacen que se estimule el lóbulo frontal de los más pequeños aumentando así sus funciones ejecutivas y fomentando el desarrollo de su cociente intelectual, de su salud física y de su salud mental.

- La felicidad: durante los períodos de vacaciones se fomenta el deseo de la curiosidad y de la interacción social en los niños y se liberan neurotransmisores del bienestar que juegan un papel fundamental en el desarrollo del carácter y las relaciones sociales porque reducen el estrés, activan los sentimientos de cercanía y generosidad y contribuyen a la mejora de su bienestar. Investigadores y pediatras han demostrado que los niveles de felicidad de los niños aumentan al ir de vacaciones o al planear estos periodos con sus padres. Todo esto genera una emoción de espera que contribuye a experimentar emociones positivas tanto en su interior como en las interacciones familiares.

- Los lazos familiares: el modo de vida moderno caracterizado por padres con largas jornadas laborales y una rutina a prisas, no facilita el fortalecimiento de los lazos familiares. Encontrar tiempo para el núcleo familiar no solo es importante sino necesario para todos los miembros. Por eso, las vacaciones son la oportunidad de pasar tiempo y compartir experiencias juntos y sin prisas. En este sentido, los viajes en familia tienen un efecto muy positivo en los niños, ya que sienten que reciben toda la atención y cariño de sus padres. Esto ayuda a incrementar el nivel de autoestima y afecta positivamente al desarrollo de su persona, primero durante la etapa adolescente y posteriormente en la edad adulta.

Andrea del Campo

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