Consejos para evitar el síndrome de la madre ausente

Cómo evitar el síndrome de la madre ausente en la infancia

La falta de conciliación, las largas jornadas de trabajo, problemas económicos o el exceso de tareas diarias hace que muchas madres no tengan el tiempo suficiente para fortalecer y fomentar un vínculo sano y fuerte con su hijos.

También puede ocurrir que la madre tenga un carácter frío y distante y esto repercuta emocional y psicológicamente sobre el niño, generalmente de forma negativa. Y es que, la madre no está satisfaciendo las necesidades emocionales y de cuidados que requieren los niños. Es el síndrome de la madre ausente.

Qué se puede hacer ante el síndrome de la madre ausente

Consejos para evitar el síndrome de la madre ausente

Una relación fría, inaccesible o distante de la madre con el niño hace que el desarrollo del niño se vea afectado. Puede sufrir problemas de nutrición, motivación, salud, carencia afectiva, baja autoestima, deficiencia de comunicación o problemas de conducta entre otras circunstancias. 

Debemos tener en cuenta que las madres desempeñan su papel lo mejor que pueden o saben. Nadie lo hace de manera perfecta y lo hacen arrastrando los conocimientos que han ido adquiriendo de los modelos provenientes de generaciones anteriores.

Para evitar la ausencia en la relación madre-hijo lo primero que se debe hacer es estar realmente con los pequeños, tanto en cuerpo como en la mente.

Para conseguirlo los padres y las madres deben hacer autoevaluación y preguntarse a sí mismos:

- ¿Mi hijo me ve accesible?

- ¿Paso tiempo de calidad con mis hijos?

- ¿Mi foco de atención está puesto en otras cosas como mirar el móvil, hacer las tareas, etc., antes que mis hijos?

Gracias a poder responder a estas preguntas los padres y las madres pueden darse cuenta de la relación que tienen con sus hijos. Una vez se ha evaluado la situación podemos seguir estos consejos:

- Escuchar al niño. No basta con oír. Hace falta poner atención en lo que nos dice. Dedicarle el tiempo que necesita al 100%. 

- Comunicación. Los niños buscan aceptación y es a través de la palabra donde encuentran la respuesta. Por tanto, la falta de estas trae consigo la falta de comunicación y de aceptación.

- Caricias y contacto. Desde el contacto lo niño también aprenden y sienten. Gracias a esa estimulación táctil los niños se reconocen corporalmente y se les “nutre” emocionalmente.

Tipos de madre: ¿Con qué mamá te identificas?

Ad