El embarazo no es el mejor momento para operarse de miopía o comprar gafas

Por qué es mejor operarse de los ojos o comprarse gafas nuevas después de un parto

Desde siempre hemos tenido la certeza de que la miopía aumentaba durante el embarazo, pero estudios recientes han dado al traste con tal afirmación.

Sin embargo, aún existen dudas. De hecho, muchas embarazadas aseguran experimentar cambios en la visión durante el embarazo. Te explicamos por qué el embarazo no es el mejor momento para operarse de miopía o comprar gafas nuevas.

Por qué el embarazo no es el mejor momento para operarse de miopía o comprar gafas

Embarazada con gafas

La miopía es el defecto refractivo más frecuente en el mundo. La longitud del ojo, así como el poder dióptrico de la córnea y del cristalino determinan este defecto refractivo. Los factores de riesgo específicos de la miopía aún no están claros, pero la evidencia sugiere una causa multifactorial en la que intervienen tanto factores genéticos como ambientales. 

Pero hay una serie de cambios oculares que afectan a la mujer durante el embarazo que todavía nos siguen despertando dudas. Lo que no sabíamos es que la mayoría son inofensivos y transitorios, y que están directamente relacionados con los cambios fisiológicos inducidos por las hormonas. Estos se deben a un mayor acúmulo de líquido en la córnea y el cristalino, lo que influye en su espesor y curvatura, parámetros directamente relacionados con el aumento de la miopía.  

1. La variación en la agudeza visual es la queja más común en el embarazo. Aproximadamente el 14% de las mujeres embarazadas experimentan estos cambios, así como la intolerancia a las lentes de contacto blandas. Por esta razón, la cirugía refractiva no debe realizarse durante el embarazo o durante el primer año después del parto.

2. Ojo seco. Además, los estudios ponen de manifiesto que un 16% de las embarazadas presenta cambios en la película lagrimal que se traducen en sintomatología propia del ojo seco o en la prescripción de sus gafas. Por este motivo, es recomendable no realizar cambios en la prescripción de gafas hasta varias semanas después del parto 

3. Presión intraocular. Otra variable que también se modifica durante el embarazo es la presión intraocular, que disminuye ligeramente debido a la influencia de las hormonas, principalmente la progesterona. 

4. Cambios en los vasos de la retina. Casi todas las mujeres embarazadas tienen cambios reactivos en los vasos de la retina, pero los cambios claramente visibles sólo surgen en el contexto de la hipertensión, la preeclampsia o la eclampsia. En el curso de un embarazo normal no se producen cambios fisiológicos ni visibles de la retina.

Si bien es cierto que, durante el embarazo la mujer sufre cambios en su visión, un estudio reciente realizado en España en el que participaron más de 10000 mujeres embarazadas y no embarazadas a lo largo de 14 años de seguimiento, ha puesto de manifiesto que durante el embarazo ni se desarrolla ni aumenta el grado de miopía, pero sí hay una variación directamente relacionada con los cambios fisiológicos inducidos por las hormonas que tras el embarazo volverá a su estado normal.

Existen algunas patologías oculares vinculadas a la miopía, como son el glaucoma o el desprendimiento de retina, que se deben tener en cuenta de cara a un posible parto normal. La embarazada miope debe consultar con su oftalmólogo para planificar el parto y prevenir esta complicación. Se sabe que los miopes a partir de 6 dioptrías tienen más riesgo de padecer un desprendimiento de retina.

Laura Batres

Optometrista Doctor Lens

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