Alimentos prohibidos para las embarazadas

Alimentos de los que no hay que fiarse

Cuando nos quedamos embarazadas de pronto nos envuelve una vorágine de consejos y recomendaciones que no habíamos contemplado, y descubres que ciertos alimentos, que tú considerabas saludables, como son las ensaladas, son realmente peligrosos para tu bebé.

¿Nos podemos fiar de algunos alimentos supuestamente saludables? Ante todo no hay que volverse loca. Efectivamente hay comidas de las que no nos podemos fiar, te contamos cuáles son y qué debes hacer si quieres tomarlas.

Cuáles son los alimentos prohibidos en el embarazo

Alimentos prohibidos para las embarazadas

Desde el momento en el que te quedas embarazada debes tener especial cuidado con lo que comes. Tu alimentación será crucial para el buen desarrollo del bebé y no debes descuidarla ni arriesgarte a tomar ciertos alimentos que, aunque puedan parecerte saludables, puedan entrañar peligros para el bebé.

Cuando comienzas a leer la lista de alimentos prohibidos para embarazadas una se viene abajo: helados, carnes, pescados, quesos, patés, huevo, salsas, embutidos ¡ensalada!... ¿entonces qué me queda?

No desesperes, puedes comer casi de todo, aunque hay que tener cuidado en el modo de preparación.

1- Ensaladas: las ensaladas son saludables, el problema es no lavar bien sus componentes. Las hojas de la lechuga, los tomates, zanahorias… pueden albergar microbios nocivos para el bebé, así que siempre es mejor que si preparas tú la ensalada en casa, introduzcas sus ingredientes en agua con unas gotas de desinfectante durante 20 minutos y lo aclares bien.

Otra opción es comprar la lechuga envasada en bolsa, ya lavada. En este caso debes tener en cuenta de que haya estado en un sitio refrigerado, que no tenga condensación en su interior, que no esté caducada, y que el borde de las hojas no esté ennegrecido. Debe poner claramente que no es necesario lavar.

2- El pescado crudo: ceviches o sushi quedan prohibidos del menú de la embarazada, sobretodo si el restaurante es dudoso. No prepares estos platos en casa, y mucho menos si el pescado es fresco. Se recomienda congelar el pescado antes de comerlo crudo, por lo menos 4 días, y a muy bajas temperaturas. El peligro está en el bicho llamado anisakis, un parásito intestinal que causa estragos en el organismo.

3- Carnes crudas: olvídate del carpaccio, y de los chuletones poco cocinados o al punto, puedes contraer la toxoplasmosis. Durante unos meses solo podrás comer carne muy hecha, es decir, que no esté roja ni rosa en el interior. Mejor si por unos meses la comes frita, ya que la alta temperatura de cocción eliminará todas las posibilidades de que quede algún habitante indeseado en su interior.

4- Huevo: el interior del huevo no suele presentar problemas, pero sí la cáscara, lugar que puede estar contaminada por la salmonela. El problema es que, poco a poco, esta salmonela puede penetrar en el interior del huevo, así que solo consume huevos muy frescos y lávalos antes. Mucho mejor si los comes cocidos, y que no quede ni rastro de líquido ni en la yema ni en la clara.

Si quieres comer salsas elaboradas con huevo crudo, mejor si son en conserva.

5- Conservas: Sólo las compradas de marcas fiables. Las caseras pueden contener bacterias muy peligrosas, si no se han limpiado bien los productos a conservar, esteriliza los botes, y mucho mejor si la conserva se hace en vinagre y no en aceite.

De todas formas, no hay que ponerse histéricas, pero sí extremar las precauciones: ante la duda no lo comas.

Tu semana de embarazo

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