Ayudar a tu hijo a madurar y a crecer en el valor de la responsabilidad

Cómo lograr que los niños crezcan autónomos y responsables

Los padres que adaptan su estilo de educación a la edad y características de cada hijo, estableciendo unas normas claras y haciendo un uso adecuado de recompensas y castigos fomentan el autocontrol y la madurez de los hijos, así como su sentido de responsabilidad.

Los padres que promueven la autonomía e independencia en los hijos, dándoles pequeñas responsabilidades, les ofrecen la oportunidad de sentirse valorados, de disfrutar de sus logros y de confiar en sí mismos, contribuyendo a la formación de un autoconcepto positivo y a desarrollar una buena autoestima

Tareas para ayudar al niño a madurar y crecer en la responsabilidad

Enseñar a los niños a ser responsables

Los niños desde muy pequeños pueden realizar distintas tareas que les ayudarán a madurar y crecer en el valor de la responsabilidad:

- Un niño de 2 años puede tirar su pañal, colocar sus zapatos o colgar su abrigo si tenemos una percha a la altura adecuada.

- Con 3 ó 4 años puede ayudar a poner la mesa, recoger sus juguetes o dar de comer a su mascota.

- Con 5 ó 6 años puede poner los platos en el fregadero, bañarse solo, ordenar sus libros. 

Es importante tener en cuenta la edad del niño. Un niño pequeño no entiende del tiempo, eso es cosa de mayores, él vive el aquí y ahora. Si queremos llegar a tiempo a los sitios y que él sea capaz de vestirse solo tenemos que tener tiempo, ser previsores, dejarle la ropa preparada y enseñarle pequeños trucos para ponerse los calcetines, los zapatos y el jersey. Los primeros días  lo plantearemos como un juego, cuando el niño adquiera el hábito será capaz de hacerlo sin la supervisión ni la ayuda del adulto. También es una ocasión para obtener el reconocimiento de sus padres, que le diremos lo guapo que está y lo bien y rápido que se ha vestido, ¡estamos orgullosos de ti!. 

A medida que el niño va siendo mayor ir planteándole nuevos retos, es bueno que los niños tengan encargos en casa adecuados a su edad y circunstancias, esto les hace sentirse útiles y fomentar el sentido de pertenencia a la familia, a la vez que les ayudamos a madurar al tener sus propias responsabilidades. Es muy importante el reconocimiento, cuando son muy pequeños es suficiente la sonrisa y el abrazo de papá y de mamá, cuando son más mayores podemos utilizar un plan de acción con un premio al final de la semana por haber conseguido un hábito nuevo como por ejemplo ordenar su habitación, lavarse los dientes todas las noches, acostarse a la hora, etc.

Enseñar al niño a madurar y crecer en la responsabilidad

Los padres tenemos que facilitar el correcto desarrollo de los niños, fomentando su autonomía desde que son pequeños adaptándonos a su edad y capacidades. Si el niño puede comer solo le estaremos incapacitando si seguimos dándole de comer, al principio se le caerá la comida pero poco a poco aprenderá a no derramar ni una sola cucharada.

Por el contrario, si insistimos en seguir dándole de comer porque tenemos prisa, no queremos que se manche, etc. el mensaje que le transmitimos es "tú no puedes hacerlo solo por eso papá y mamá te ayudamos". El niño cree como cierto lo que le transmiten los padres, haciéndole sentir que no es capaz. Nuestra labor como padres es transmitir confianza y seguridad en nuestros hijos, dejándoles que desarrollen todo su potencial, confiando en ellos a pesar de sus errores. El secreto es tener expectativas adecuadas y decírselo, la frase que más tienen que oír nuestros hijos es "hijo, te quiero y confío en ti". 

Educar en valores a los niños

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