10 consejos para enseñar generosidad a los niños

Cómo enseñar a nuestros hijos a ser más generosos

La generosidad es un valor esencial que se enseña desde que los niños son pequeños. No se trata de obligar a los niños a compartir con los demás, sino a generar en ellos un sentimiento de generosidad. Esto significa, que el deseo de compartir salga de forma natural de ellos mismos porque entendieron que siendo generoso con los demás consiguen que los demás lo sean con ellos.

Si a tu hijo le cuesta ser generoso, tal vez necesite una ayuda.Te damos hasta 10 consejos para enseñar generosidad a los niños. ¡Apunta!

Los mejores 10 consejos para enseñar generosidad a los niños

Enseñar a compartir

En Guiainfantil.com estamos especialmente sensibilizados con la educación en valores. Cada mes representa para nosotros un valor esencial, y abril lo dedicamos al valor de la generosidad. Te damos algunos consejos para que puedas enseñar a tu hijo a ser más generoso.

1. Da ejemplo a tu hijo. El ejemplo de los padres es el mejor maestro para ellos. Si tú eres generoso con las personas cercanas a ti, tu hijo se dará cuenta de que es una actitud que debe 'copiar'. Cuando tu hijo al fin tenga gestos de generosidad, no olvides elogiarle para que comprenda que te alegras mucho por su actitud.

2. Anímale a compartir con sus hermanos. Puedes, por ejemplo, comprar un postre para compartir para tus hijos y que ambos lo partan por la mitad. O si compraste un juguete (en lugar de comprar uno para cada hermano), intentar que sean ellos mismos quienes establezcan períodos de tiempo para disfrutar de él. 

3. Utiliza juegos populares o juegos de mesa en los que el niño tiene que aprender a esperar su turno. De esta forma entenderá que no siempre puede acceder a sus caprichos y que tiene que aprender a ceder. Por ejemplo, puedes jugar con él a la clásica rayuela, en donde cada niño debe esperar su turno para saltar, a la comba, en donde un niño comparte sus saltador para que todos puedan jugar... o juegos de mesa como el ajedrez, en donde se debe respetar un tiempo y un turno con paciencia. 

4. Utiliza los cuentos y fábulas con valores. También películas. Existen muchísimos cuentos  y fábulas en donde el valor de la generosidad es el hilo conductor de la historia. Si a tu hijo no le gusta tanto leer, opta por las películas que también transmiten valores. 

5. Enséñale a entender sus sentimientos y a expresarlos. A nadie le gusta compartir si eso le genera enfado y frustración. Pero si expresa lo que siente puedes hablar con él y explicarle qué debería sentir al compartir. Cuando sea capaz de sentirse bien compartiendo sus cosas, al comprobar la felicidad de otros, entonces, habrás conseguido que sea de verdad generoso. 

6. No le obligues nunca a compartir. La generosidad es un valor esencial y también un sentimiento que debe nacer de forma espontánea. Si tu hijo no quiere compartir su juguete nuevo, no le obligues. Eso es una imposición, y no le haces ningún favor porque no verá la generosidad como algo bueno, sino algo que le transmite frustración y rabia.

7. Aumenta su empatía. Ayúdale a observar las necesidades de otros. Si tu hijo es capaz de sentir empatía, será consciente de las necesidades de otros. Está íntimamente relacionado. De esta forma entenderá que necesita compartir sus cosas. Si por ejemplo en un cumpleaños él consiguió muchos caramelos en una piñata y su amigo no consiguió ninguno, gracias a la empatía conseguirá darse cuenta de que su amigo está triste y querrá compartir, de forma natural, sus caramelos con él.

8. Anímale a tener detalles y sorprender a sus amigos. Si tú tienes detalles con tu hijo y le sorprendes, él será consciente de la felicidad que le aporta, y si le animas a hacer lo mismo con sus amigos, seguramente esté encantado de hacerlo. Gracias a estos detalles, se dará cuenta de lo fácil que es hacer felices a otros mediante pequeños gestos. Por fin entenderá que la generosidad le aporta un beneficio: la felicidad de ver felices a otros. Con el tiempo además descubrirá que si es generoso, los demás lo serán también con él.

9. Nunca le digas frases como 'eres muy egoísta' o 'Eres muy malo por no compartir'. Lo único que haces con esto es minar su autoestima y rebelarse frente a lo que sus padres intentan imponer. La generosidad nunca debe ser una imposición, sino un sentimiento que nazca de forma altruista. Tu hijo será generoso cuando descubra que a la larga le aporta beneficios. Si no comparte, se dará cuenta de que los demás niños no le dejarán sus cosas. Si comparte, verá que los demás niños comienzan a compartir con él.

10. Anímale a participar en las tareas del hogar. Si tu hijo colabora en casa con pequeñas tareas, se dará cuenta del valor tan importante que tiene ayudar y regalar tiempo de forma generosa con los demás. También será consciente del importante valor de la cooperación por el bien de todos. Y sí, el tiempo se comparte, y es muy valioso. 

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