Cuándo y cómo poner límites a los juegos sexuales entre niños

Cómo saber si los juegos sexuales del niño no son normales o adecuados

Los juegos sexuales durante la infancia, son frecuentes y normalmente son el resultado del interés y curiosidad del niño por explorar aquello que desconoce. No debemos alarmarnos si observamos que nuestro hijo está realizando juegos con tintes sexuales con otros niños pertenecientes a su grupo de iguales. ¡Es absolutamente normal que este tipo de juegos tengan lugar durante la infancia! Pero, ¿en qué punto tendríamos que intervenir?

Cuándo parar los juegos sexuales en la infancia

Cuando los niños realizan juegos de carácter sexual

El desarrollo sexual del niño comienza desde el momento de su nacimiento. Muchas personas consideran que es en la pubertad cuando tiene lugar el comienzo del desarrollo sexual. Hasta hace tan solo unas décadas, la infancia ha sido considerada como un periodo asexuado de la vida. Sin embargo, esta es una creencia errónea muy extendida debido a que hoy en día sabemos que no es en la pubertad cuando se iniciar el desarrollo sexual sino desde que el niño nace. 

Pero, el significado que los niños dan a los juegos sexuales que realizan no tiene nada que ver con el significado que le otorgamos los adultos. No podemos juzgar dichos juegos desde nuestra perspectiva de adulto, ya que sería un auténtico error. Las motivaciones de los niños cuando realizan manifestaciones de carácter sexual son muy diferentes a las motivaciones de los adultos. 

Pero, ¿todo vale? ¿dónde está el límite? ¿cómo podemos saber si los juegos sexuales que realiza nuestro hijo son o no normales y adecuados? ¿cuándo debemos preocuparnos por los juegos de carácter sexual que nuestro hijo realiza?

En primer lugar, es importante tener en cuenta que las conductas sexuales o los juegos sexuales que tienen lugar entre niños, están fuertemente influenciados por:

- La edad: Las conductas y los juegos varían en función de la edad y por tanto del desarrollo y madurez sexual que el niño haya alcanzado.

- Lo que el niño ha observado en su entorno: Un niño mostrará un tipo de conductas u otras y sus juegos adquirirán un matiz u otro, en función de lo que haya observado en su entorno más cercano o en los medios de comunicación, tales como la televisión o internet, hoy en día existe una gran facilidad para acceder a ellos.

- La información, conocimientos y creencias que el niño haya aprendido: La educación sexual que haya recibido el niño durante su infancia, al aprendizaje sobre los límites de su cuerpo y las creencias culturales y religiosas que haya adquirido condicionan las manifestaciones o juegos sexuales que el niño finalmente realiza.

Cuándo poner límites a los juegos sexuales que realiza nuestro hijo

- Si existe diferencia de edad entre los niños que participan en el juego.

- Si se observa que el nivel de maduración física y emocional de los niños es desigual.

- Si el niño no está jugando de manera voluntaria.

- Si se observa el uso de la fuerza, amenazas o insultos.

- Si el niño tiene reacciones emocionales inapropiadas mientras juega, como por ejemplo rabia, tristeza, nerviosismo, enfado o miedo.

- Si se observan conductas sexuales propias de los adultos (sexo oral, posturas sexuales concretas, etc.) que el niño no debería conocer y que, por otro lado, no surgen de manera espontánea sino que son una mera representación de lo que el niño ha observado en su entorno, en los medios de comunicación, en internet, etc.

- Si el juego puede producir daño físico o emocional a los niños. 

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