El dilema de llevar al niño al funeral y entierro de un ser querido

¿Deben los niños ir al tanatorio, entierro y funeral?

Afrontar la muerte es un proceso difícil, aunque aún es peor cuando tenemos hijos y tenemos que tomar decisiones al respecto ¿se despedirá de él o no? ¿lo superará? Dudas a las que tenemos que responder en un corto período de tiempo y que sin duda afectarán a que el proceso de duelo en niños se lleve de una forma más positiva o de otra.

En este sentido, los padres nos enfrentamos al dilema de llevar al niño al funeral y entierro de un ser querido, ¿qué es lo más adecuado?

El proceso de duelo en niños

¿Hay que llevar a los niños al funeral y entierro de un ser querido? 

El duelo hace referencia al dolor que sentimos cuando perdemos a algo o alguien, ya sea a una persona cercana o una mascota, una relación con alguien que nos importaba o incluso una parte de nuestro cuerpo. Así que se puede decir que, en la vida, hacemos pequeños duelos por muchas cosas que suceden a nuestro alrededor.

En general, estamos más preparados para lo bueno y la felicidad, cuando en realidad el dolor también forma parte de la vida y evitarlo no nos va a servir de nada. Los niños suelen estar más confusos y necesitan más estrategias cuando se trata de afrontar la pérdida y la tristeza, así que este debería ser uno de los puntos que tendrías que contemplar en la educación de tus hijos. 

El primer paso para superar una pérdida es aceptar que esa persona ha muerto. Elaborar ese duelo es un proceso diferente para cada persona y depende de muchos factores como la edad de la persona o el tipo de relación que mantenían (si es un abuelo que se entiende que es mayor o un hermano pequeño) y requiere un tiempo para asimilarlo. 

¿Debemos llevar a los niños al funeral y entierro de un ser querido?

Si quieres facilitar todo ese proceso de duelo es importante que no cometas 4 errores fundamentales:

- No le dejes al margen porque podría sentirse solo y abandonado. En su lugar, pregúntale a ese niño sobre sus dudas y como quiere vivirlo (si ya puede mantener un diálogo contigo). Hay personas que consideran que no se debe llevar a los niños al funeral o al entierro de un ser querido, sin embargo, ese ritual le puede ayudar a aceptar mejor la pérdida y sentirse apoyados.

- Ofrece respuestas adaptadas a su edad a las dudas que tenga, nada de mentirles. Según la edad es posible que no entiendan lo que es un funeral, sin embargo, es importante darles una mínima explicación de lo que se hace allí y que participen en la medida que ellos quieran. Hay quienes piensan que si no acuden les protegen del sufrimiento, pero en realidad lo superan más fácilmente si les incluimos en la medida de lo posible en todo el proceso y lo hablamos abiertamente con ellos.

- Respeta sus ritmos y no le fuerces a superarlo de una forma determinada ni decidas por él cómo debe vivirlo o lo que debe sentir. En ocasiones, tratas de proteger a tu hijo cuando en realidad él ya sabe o sospecha que algo malo sucede, así que es mejor informarle sobre algunos de los pasos principales que se siguen en estos casos y si quiere asistir al funeral, deberías permitir que fuera. De la misma forma que si no quieren, deberías permitírselo también. Hay quienes necesitan sólo unos días y quiénes varios años para superar una pérdida.

- Demuestra tus sentimientos, no eres un robot. Muchos adultos piensan que estar tristes o incluso llorar enfrente de tus hijos es algo negativo. Sin embargo, ellos también deben comprender que la tristeza es una emoción que es importante sentirla como el resto. En función de cómo lo vivas tú, ellos lo harán. Sentir y hablar sobre ello no es malo y a ti te permitirá saber cómo lo están viviendo ellos, os unirá como familia y le demostrarás que en casa se puede hablar de cualquier tema.

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