Por qué es bueno dejar que nuestros hijos se frustren

Cómo ayudar a los niños a aceptar y superar la frustración

Cada vez me encuentro con más padres de familia preguntándose cómo pueden desarrollar en sus hijos una mayor tolerancia a la frustración. La mayoría de estos papás comparten con orgullo la filosofía (en mayor o menor medida) de hacer de sus hijos seres “felices, libres, pensantes, que tengan claro que solo deben hacer las cosas que realmente desean, nunca las que alguien más les impone, que el mundo está en sus manos, etc”.

A pesar de que sus intenciones son las mejores, les están enviando un mensaje equivocado y muchos niños crecen precisamente creyendo que el mundo gira en torno a ellos, de forma que cuando algo no cumple esa regla, caen en una frustración terrible que les trae muchas dificultades y que sin duda determinará su forma de enfrentar la vida cuando sean mayores. De ahí que sea bueno dejar que nuestros hijos se frustren y ayudarles a reconocer y tolerar este sentimiento. 

Te explicamos por qué es bueno dejar que nuestros hijos se frustren

Por qué es bueno que dejemos que nuestros hijos se frustren

Es verdad que sería maravilloso solo hacer lo que deseamos, pero el mundo no funciona de esa forma, “lo bueno, lo que vale la pena”, sin duda, es el resultado del esfuerzo y del trabajo y de tener que realizar en ocasiones cosas que no son precisamente divertidas. No siempre pueden tener todo lo que desean en el momento que lo desean, porque resulta que también importa lo que los otros quieren, sienten y necesitan. Deben crecer sabiéndolo y adaptándose ellos al medio no al revés.

De forma que la mejor respuesta para ayudar a nuestros hijos a desarrollar una mayor tolerancia a la frustración es muy simple:

Deja que se frustren y lloren. Muchos papás caen en pánico si ven llorar a su hijo e inmediatamente hacen lo que esté en sus manos para evitarlo…olvidan que llorar, enojarse, frustrarse y no siempre conseguir lo que deseamos es parte de la vida y para poder desarrollar tolerancia es necesario vivir esas emociones negativas.

6 consejos para desarrollar una mayor tolerancia a la frustración en nuestros hijos 

Te presentamos a continuación algunos consejos para conseguir que tu hijo tolere mejor la frustración poco a poco:

1. No pongas a su alcance todo lo que desea (aunque te mueras de ganas): ¡A veces como padres nos emocionamos más que los chicos por las cosas nuevas y en ocasiones, antes de que las pidan, resulta que YA las tienen!; esto no es del todo malo, sin embargo, es mejor ayudarlos a entender que: “No todo es inmediato, hay muchas cosas que se llevan tiempo y hay que saber esperar y trabajar por ellas.

2. Enséñale con el ejemplo: Es indispensable moderarles una buena forma de enfrentar la frustración, lo que vean en ti como padre, sin duda lo imitarán. (Pregúntate cómo enfrentas tú la frustración y trabaja en ello).

3. Juega con él:  Jugar un tiempo a la semana juntos como familia ya sea al aire libre o un juego de mesa, es una buena forma de descubrir cómo maneja tu hijo la frustración cuando pierde; hay niños que lo hacen estupendamente y otros que pueden terminar fuera de sí. Modélale con tu ejemplo cómo reaccionar, también puedes aprovechar para contarle cuentos, anécdotas o experiencias personales que puedan ayudarle a aprender a perder.

4. Escúchale y ayúdale a expresar sus emociones: Una vez que haya pasado el momento de enojo-frustración, platica con él/ella sobre cómo se sintió y aprovecha la ocasión para reflexionar sobre el tema juntos.

5. Genera con él un plan para conseguir lo que desea: Diseña con ellos un plan con actividades nuevas que deberá llevar a cabo de manera consistente, como ayudar a limpiar su cuarto, tender su cama, sacar a pasear a su mascota, cuidar una planta, etc…. Dichas responsabilidades podrán permitirles acumular “puntos” o “dinero” y a mediano o largo plazo conseguir eso que tanto desean.

6. Enséñale a fluir (como un río, que no se atora con cada roca que se atraviesa en su camino) y a adaptarse a las situaciones que se le presenten de la mejor forma posible.

Sin duda es un reto para todos (grandes y pequeños) enfrentar la frustración, pero entre mejor logren hacerlo ahora, mayores serán las probabilidades de que sean personas más felices y equilibradas; eso, al final, siempre es lo que deseamos para ellos. 

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