La técnica de la Mesa de la Paz para regular las emociones de los niños

Un espacio en casa para dejar fluir las emociones de los niños

¿Cuántas veces os habéis sentido perdidos al presentarse un conflicto entre los miembros de tu familia? Ya sea una pelea entre hermanos, un enfado entre tu hijo y tú, o bien ante un estado emocional anómalo en el niño, es decir, un conflicto interno.

Me gustaría  presentaros una manera de afrontar estas situaciones, que os hará sentiros seguros y convencidos de que lo estáis haciendo de una manera justa, correcta y conciliadora.

Qué es La mesa de la Paz. Las emociones de tu hijo 

La Técnica de la Mesa de la Paz para regular las emociones de los niños

Se trata de un espacio físico en nuestra casa, donde acudir cuando se presenta un conflicto, pelea o riña, entre dos o más miembros de la familia. También se acude a este espacio en solitario, para tomarse un tiempo para pensar, cuando te sientes triste, frustrado, nervioso, enfadado, agobiado o simplemente porque necesitas tranquilidad y soledad. En resumen, para recuperar tu ánimo habitual.

La técnica de la Mesa de la Paz, para regular las emociones de los niños, es un recurso pedagógico para la resolución de conflictos, enfocado desde una“ disciplina positiva y constructiva” que se sustenta en la metodología Montesori.

La mesa de la Paz sirve para que el niño aprenda e interiorice todas las emociones que se puede sentir, que aprenda a identificarlas en el mismo y en los demás.

- Para que sepa aceptar esas emociones, expresarlas de una manera respetuosa y adaptada.

- Para fomentar la expresión oral, la negociación, la inteligencia emocional, la asertividad y la empatía. 

- Para fomentar su autoestima, para que aprenda habilidades sociales y desarrolle una inteligencia interpersonal.

Cómo crear La mesa de la Paz

- Debemos ubicarlo en un espacio de la casa comunitario, no en la habitación del niño. 

- Una mesa baja auxiliar y un par de sillas o similar bastará como mobiliario o una pequeña alfombra con un par de cojines. Depende del espacio que tengamos y las características de nuestro hogar.

- Una caja o cesto donde podemos introducir los siguientes objetos y recursos, y que podríamos llamar “ Caja busca emociones":

1- Un reloj de arena, una vela con pilas, una bola antiestrés, una cajita de música, una campana, un palo de lluvia, collar de cuentas, un espejo, un cuadernillo y lápices de colores, un albúm con una selección de fotos familiares (emotivas, graciosas, de momentos importantes etc..)

2- Hacernos con un libro infantil que hable de las emociones, podéis encontrar gran variedad, elegir el que más os guste.

3- Fabricar un “indicador de emociones", se trata de imágenes de caras con las distintas emociones, puede ser en forma de reloj o de libreta.

Cómo poner en práctica la Mesa de la Paz

- Para aprender a utilizar correctamente este espacio empezaremos con un “role-play", que consiste en simular un conflicto. Participaremos toda la familia, cada uno adoptará un rol distinto y luego se cambiarán los roles. Por ejemplo, una pelea entre hermanos.

- Se explican las normas que reinaran en este espacio: no pegar, no interrumpir, no gritar, no burlarse, no insultar, respetarse y no ofender.

- “Yo" en lugar de “Tú". Lo que se traduce en: "Yo me he sentido así", en vez de, "Tú me has hecho sentir así". 

- Las personas tienen que acudir al lugar de manera voluntaria, querer y tener la intención de resolver el conflicto.

- Se comenzará explicando cómo me siento ante lo que ha pasado, respetando el turno, tocaremos la campana cuando terminemos de hablar y así indicar al otro su turno. 

- También se puede comenzar dibujando o escribiendo como me siento y dándosele al otro para que lo vea o lo lea. Se emplea sobre todo cuando no nos atrevemos a contar algo o no somos capaces de verbalizarlo.

- Si se trata de un conflicto interno. Acudiremos  a este espacio solos, para buscar respuestas a lo que nos ocurre, como vía de escape a nuestras emociones. Para tranquilizarnos podemos coger el palo de lluvia, escuchar la melodía de la cajita de música, la bola antiestrés. Si estamos tristes mirar el álbum de fotos. Si no sabemos bien como nos sentimos, ojear el libro de las emociones y poner cara a nuestro sentimiento con el “reloj de las emociones".

Cómo los padres pueden moderar los conflictos

- Nunca obligar hacer las paces, o el muro entre ambos se hará más grande.

- Cuando se peleen, no les separes, no recurras al bloqueo, favorece el acercamiento, es la manera de que aprendan a resolver los conflictos.

- No ejerzas de juez, sino de moderador. Este recurso lleva a los niños a tener cierta sensación de injusticia y rabia hacia su hermano, lo que empeora la situación. También le lleva a la necesidad de recurrir siempre al adulto para que les defienda y resuelva el conflicto. 

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