La raíz de los celos en la infancia

Qué origina los celos en los niños

Todas las personas han sentido alguna vez en mayor o menor intensidad celos en algún momento de su vida. Los celos son una sensación natural que en pequeñas dosis pueden considerarse normales.

Sin embargo, los celos se convierten en un problema cuando empiezan a ser frecuentes, intensos y exagerados. Apareciendo sin motivo aparente y haciendo que la persona que los siente pueda perder el control. Te contamos cuál es la raíz de los celos en la infancia... ¿qué puede causar celos a un niño?

Cuál es la raíz de los celos en la infancia

Cuál es la raíz de los celos en la infancia

- Dependencia de la primera infancia: Durante la primera infancia somos totalmente dependientes de las personas que se encargan de nuestro cuidado y de satisfacer constantemente nuestras necesidades básicas. Es con esta relación donde surge el sentimiento de apego. El temor de los pequeños a perder esta relación con su cuidador es lo que hace que de forma natural brote la ansiedad y el sentimiento de celos.

Así, los pequeños pueden sentir celos hacia todo lo que pueda dejarles sin ser el centro de atención de su figura de apego. Como por ejemplo, un hermano recién nacido. Además los niños pueden sentir celos hacia un padre o una madre que le priva de la atención del otro progenitor, es el complejo de Edipo o Electra. Aparece entre los tres y los siete años. Se trata de una etapa normal en el desarrollo donde los pequeños se sienten atraídos por uno de sus progenitores y empiezan a experimentar un rechazo inconsciente hacia el otro. Con el tiempo esta tendencia desaparece.

- Inseguridad y baja autoestima: el ambiente que viven los niños en casa es el principal factor que influye en la autoestima y sobre el que los niños van formando su personalidad. Por eso, es importante que los niños sientan cariño y que son valorados por sus cualidades. Además es importante que se sientan apoyados cuando algo va mal. Los celos son la proyección de los miedos y las inseguridades que tenemos dentro. Así, si el entorno que rodea al pequeño hace todo lo posible para que sienta seguridad se podrá cortar de raíz esta causa.

- Sobreprotección: cuando los niños están sobreprotegidos por sus padres no tienen la oportunidad de desarrollar sus capacidades, ni de hacerse con las herramientas necesarias para la resolución de problemas. Esto trae consigo varias consecuencias como: la falta de autonomía y dependencia del niño. Según las particularidades del niño puede hacer que el pequeño se vuelva manipulador, egocéntrico, o indiferente ante las necesidades de otras personas. Todas estas características van a ir definiendo la personalidad del niño hacia un adulto incapaz de poder controlar sus celos.

- Experiencias familiares: es probable que niños que hayan presenciado escenas de celos entre sus padres o abandono por uno de sus progenitores tengan más predisposición a ser celosos que otros niños cuyos padres tengan una relación estable.

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