Cuando los niños se sienten incomprendidos

Niños que se sienten incomprendidos y se distancian de sus padres

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Los padres y madres tendemos a pensar que nuestros hijos perciben el mundo igual que lo percibimos nosotros. Y, esto no es así en absoluto. ¿Acaso nosotros entendemos el mundo de la misma manera que lo hacíamos en la infancia o en la adolescencia? ¡Por supuesto que no! 

Por mucho que nos esforcemos para que nuestros hijos entiendan y estén de acuerdo con las orientaciones, recomendaciones o los mensajes que les transmitimos, a veces se torna imposible ya que ellos perciben e interpretan lo que sucede en el mundo de una manera muy distinta a la nuestra. Y a la inversa sucede exactamente lo mismo. Los niños se sienten incomprendidos por sus padres en muchas ocasiones. Es como si padres e hijos habláramos en idiomas diferentes. 

Por qué los niños se sienten incomprendidos

El niño se siente incomprendido por sus padres

Cuando los hijos nos cuentan sus deseos, sus motivaciones, sus preocupaciones, sus temores, sus planes o sus proyectos es, en muchas ocasiones, como si nos estuvieran hablando en chino. No los entendemos, nos resulta difícil ponernos en su lugar y adentrarnos en su mundo. Pero, ¡es normal! Pertenecemos a generaciones distintas y los adultos tenemos, a diferencia de ellos, muchos años vividos y la madurez cerebral suficiente como para reflexionar y pensar a largo plazo. Sin embargo, los niños se dejan llevar por el momento, por el aquí y el ahora, piensan a corto plazo. Por ello, necesitan la supervisión de sus padres para que les pongan freno a muchas de sus ideas y/o conductas que desean llevar a cabo. 

Pero, tener una manera de pensar y de interpretar el mundo distinta a la de nuestros hijos no implica que no les escuchemos activamente, que no les respetemos y que no empaticemos con ellos. 

Muchos padres cuando sus hijos comparten sus pensamientos y/o emociones con ellos tienden a responder: ¡Cállate, eso es una tontería!, ¡eso no sirve para nada!, ¡es ridículo!, ¡es una locura!, ¡eres un niño y no entiendes nada!, ¡esto es así porque lo digo yo y punto! etc. 

En ocasiones los niños se sienten incomprendidos y por tanto frustrados al percibir un gran distanciamiento con sus padres. Los niños que se sienten incomprendidos y frustrados muestran, en la gran mayoría de las ocasiones, un comportamiento inadecuado. A veces manifiestan conductas agresivas (insultan a sus padres, tienen rabietas, golpean cosas, lloran, gritan, etc.) como consecuencia de la falta de comprensión que sienten por parte de sus progenitores.

Qué hacer cuando los niños se sienten incomprendidos

Estar de acuerdo con lo que nuestros hijos nos expresan es difícil. Pero, lo que sí que podemos hacer, para evitar un posible distanciamiento afectivo con ellos, es escucharles activamente con nuestros cinco sentidos cuando quieran comunicarnos algo, respetar su manera de ver el mundo sin ridiculizar en ningún caso la suya y compartir con ellos nuestra manera de percibir o entender lo que ellos nos cuentan. 

Es muy importante que se sientan escuchados, apoyados y sobre todo no atacados para evitar que se aferren a una actitud defensiva que nos aleje de ellos. 

Nosotros también hemos sido niños, por lo que no debería resultarnos tan complicado echar una vista atrás y conectar con el niño que hemos sido. ¿Por qué no hacer el ejercicio de ponernos en la piel de un niño cuando hablamos con nuestros hijos? Seguramente nos ayude a comprenderles y a acercarnos a ellos.

Los padres tenemos la responsabilidad de actuar como soporte emocional, de darles alas para volar y de hacerles sentir seguros en todo aquello que hacen. Sin embargo, también es nuestra obligación orientarles y guiarles durante su recorrido ya que ellos, por su corta experiencia y madurez, no tienen una visión global del mundo.

Gran parte de los problemas que surgen en la familia son ocasionados por la mala comunicación entre padres e hijos. En muy pocas ocasiones les expresamos a nuestros hijos de manera adecuada lo que nos parece más apropiado o conveniente para ellos. 

Optar por fomentar el diálogo con nuestros hijos es la mejor estrategia que podemos seguir para que se sientan apoyados por nosotros y comprendidos aunque no compartamos con ellos su forma de entender el mundo. Para ellos es importante que les pidamos su opinión acerca de las cosas que van sucediendo en el día a día y que les hagamos partícipes de las decisiones que se toman en casa o con respecto a ellos. 

Dedicar tiempo a nuestros hijos para hablar con ellos e intentar comprender qué sucede en su interior es el mejor regalo que podemos hacerles. 

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