La máquina de las sonrisas para generar pensamiento positivo en los niños

Cómo generar optimismo y felicidad en los niños mediante un juego educativo y divertido

Todos tenemos claro que los pensamientos positivos son como un motor dentro del aprendizaje. Refuerzan la autoestima, invitan a soñar, incrementan las ilusiones y potencian las habilidades de cada uno. Bien, ¿y cómo potenciar todo esto en los niños? ¡Mediante el juego! 

La psicóloga Celia Rodríguez ha ideado un juego fantástico al respecto: la máquina de las sonrisas para generar pensamiento positivo en los niños. A los pequeños les resultará muy divertido y a la larga estarán beneficiándose y cuidando sin saberlo su salud emocional y física. ¡Nunca subestimes el poder de una sonrisa!

Cómo jugar a la máquina de las sonrisas para generar pensamiento positivo en los niños

Máquina de las sonrisas para generar pensamiento positivo

El juego es muy sencillo, y no necesitas muchos materiales. Todos son además fáciles de conseguir, ya que este juego se realiza con materiales reciclados. Apunta todo lo que necesitas: 

- Una caja

- Papel o cartulina

- Bolígrafo o rotuladores de colores

Instrucciones del juego: 

1. Primero debemos explicar a los niños qué es lo que deben apuntar en el papel o cartulina. Les invitamos a pensar bien en todas las cosas que les hacen sonreír a lo largo del día, incluso en los días más tristes.

2. Entonces, una vez que ya han pensado en todo ello, tienen que apuntar su lista de cosas que les hacen sonreír, utilizando los colores que quieran. Pueden apuntar 'un abrazo' con un brillante color rojo, o dibujar una estrella si es algo que le hace sonreír. 

3. No hay tiempo, pero si notas que no es capaz de reconocer cosas que le hagan sonreír, puedes ayudarle con algún ejemplo. Puedes decirle: '¿y no te hace sonreír tu hermano cuando llega a casa?' '¿Y cuando descubres que hoy tienes tu merienda favorita?...

4. Cuando tenga su lista de cosas que le hacen sonreír, debe guardar el papel en una caja. Pero esta caja es especial. Para que sea una fábrica de sonrisas, debe decorarla. 

5. Decora con tu hijo la caja. Usa rotuladores y papel si hace falta. Deja que su imaginación haga el resto. Eso sí, debe tener un cartel muy claro donde se lea: 'Máquina de sonrisas'. 

6. Una vez que tu hijo tenga la máquina de sonrisas, debes explicarle lo siguiente: Su máquina de sonrisas debe estar en un lugar de su habitación. Cada día debe sonreír tres veces como mínimo, y si no lo consigue, debe ir a su máquina de sonrisas para leer su lista y generar más sonrisas. 

7. Cada vez que tu hijo sonría por algo que no estaba en la lista, debe abrir su máquina de sonrisas y apuntarlo en la lista. Así, su lista de cosas que le hacen sonreír, crecerá y crecerá sin fin.

Este juego no tiene límite de edad. Pueden jugar desde los más pequeños (a partir de 4 años aproximadamente) hasta los más mayores (abuelos incluidos). Cuando más participantes se involucren en el juego, mucho más divertido y enriquecedor.

Qué objetivos se consiguen con el juego de la máquina de las sonrisas

Los niños, como los mayores, tienen días mejores y peores, días en los que todo parece salirles bien y otros sin embargo más 'tristones'. Para enfrentarse a ese sentimiento de tristeza, nada como el pensamiento positivo. Por eso, la máquina de las sonrisas puede serles de mucha utilidad. Este divertido juego busca objetivos muy concretos. Entre ellos:

- Enseñar a los niños a identificar aquellas cosas que le hacen sentir bien de verdad. A veces, sobre todo entre los más pequeños, no consiguen reconocer de forma correcta sus emociones, y terminan dando más importancia a las emociones negativas, ya que les afectan mucho más. Con este juego, aprenderán a reconocer también sus emociones positivas y a darles la importancia que merecen.

- Potenciar los pensamientos positivos frente a los negativos. Aunque es más fácil caer en el pensamiento derrotista cuando las cosas no salen bien, ahí está la fortaleza del pensamiento positivo para darle la vuelta. Hay dos formas de enfrentarse a una derrota: rendirse o volver a intentarlo. El pensamiento positivo hace que nunca se rinda. 

- Agradecer todas las cosas buenas que pasan a lo largo del día. La gratitud es un valor esencial en los niños (y en los mayores). Potencia desde pequeño ese sentimiento de agradecimiento por todo lo bueno que experimenta a lo largo de un día. 

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