Cómo enseñar a los niños el verdadero valor de las cosas

Por qué no debes dar todos los caprichos a tus hijos

Muchos padres tienden a procurarles todos los caprichos a sus hijos, regalando y proporcionándoles todo lo que demandan sin límites. Actuar de este modo incoherente por parte de los padres hace que en sus hijos aparezca una necesidad enfermiza de consumir que conduce a una insatisfacción permanente.

Actuar de tal manera puede traer consecuencias negativas en el desarrollo emocional de los niños y en su educación de valores, quitándole importancia al esfuerzo, o a la generosidad.

Tener muchas cosas en la infancia no es lo mismo que ser feliz 

Enseñar a los niños el valor de las cosas

Por eso, es importante que desde pequeños se les inculque el verdadero valor de las cosas, que no es el coste material, sino el esfuerzo que cuesta conseguirlo. Así, los niños apreciarán todo lo que les rodea y de paso aprenden a ser organizados con sus cosas, respetar las cosas de los demás, y sobre todo, a no necesitar tanto.

Todos los padres buscan la felicidad de sus hijos sobre todas las cosas, pero en el tipo de sociedad en el que vivimos existen factores como:

- La falta de tiempo para pasar con los hijos. Debido a horarios laborales extensos, es común la falta de tiempo de la que disponen los padres para estar con sus hijos. Esto hace que se sienta mal por no poder compartir su tiempo con ellos. Lo que conlleva que los progenitores a modo de compensación respondan a las demandas del niño sin límites.

- Especial importancia al consumismo. En países desarrollados como el nuestro, a veces es difícil discernir entre lo que realmente necesitamos, y lo que compramos compulsivamente influenciados por publicidades que nos estimulan a vivir por encima de nuestras posibilidades. Los niños son reflejo de lo que ven y de los adultos con los que viven. Los padres son el modelo a seguir y asimilan sus comportamientos. Así, si los adultos del entorno tienen todo lo que se anuncia, el niño desea lo mismo para él.

- Educación competitiva donde el mejor es el que más tiene. Dentro de la sociedad, consumir es una actividad más, una actividad importante, casi un modo de ser y de estar en una colectividad donde lo material, es decir, “el tener” o “no tener” es el que indica el estatus de la persona. Debido a estos factores es complicado que los adultos no cometan equivocaciones y se desvíen del camino hacia la búsqueda de la felicidad real de sus hijos basada en el cariño, en las experiencias compartidas, en el amor y en la comprensión.

Cómo hacer saber el valor de las cosas a los hijos

Para aprender a valorar lo que se posee, el mejor aprendizaje es enseñar a los hijos que no se puede conseguir todo lo que se quiera con solo pedirlo. Se debe tener paciencia, merecerlo y esforzarse para conseguirlo. Algunos consejos para conseguirlo:

- La caja de los tesoros. Que los niños tengan una caja donde puedan guardar sus recuerdos. Es decir, un espacio donde pueda recopilar las cosas que signifiquen algo para él, como: una entrada de algún sitio que visitó, algo que encontrara en un paseo en familia, etc.

- Toda recompensa es por algo. Evitar el regalar por regalar. Que todo regalo tenga un significado positivo que vaya más allá de lo material.

- Predicar con el ejemplo. Los padres son modelos en la educación de sus hijos. Que vean que solo se compra por necesidad real y que se cuidan las pertenencias. Al observar aprenden casi sin darse cuenta.

- Regalos manuales. Acostumbrarles a hacer manualidades para regalar es muy enriquecedor. Se dota al regalo de un significado emocional que hace que no se quede en algo material.

Educar en valores a los niños

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