Cómo funciona la memoria y el aprendizaje de las palabras en los niños

Aprender las nuevas palabras y empezar a hablar requiere tiempo

La memoria tiene un papel fundamental en el aprendizaje de las palabras y aun hoy en día es un misterio saber bien cómo funciona y por qué hay personas a las que les es fácil acordarse de cómo se llama algo que acaban de oír por primera vez y otras que necesitan que se les repita varias veces la misma palabra para conseguir repetirla sin equivocarse.

En el caso de los niños más pequeños, la forma en que van incorporando palabras nuevas es un tanto distinto a cómo lo hacemos ya de adultos, te explico cómo funciona la memoria y el aprendizaje de las palabras en los niños.

La memoria y el aprendizaje de las palabras en los niños

Cómo funciona la memoria y el aprendizaje de las palabras en los niños

Para empezar, antes de conocer qué es una palabra y qué no lo es, el bebé necesita oír hablar muchas veces para que su pequeño cerebro se amolde a los sonidos que son conocidos, como la lengua con la que mantiene contacto, y así, poco a poco, empezar a diferenciar cuándo es prioritario atender y cuándo no (si por ejemplo no está oyendo una voz no hace falta buscar a nadie). Algo similar ocurre cuando el bebé oye a alguien hablar en un idioma desconocido, pues no le prestará la misma atención que si la lengua ya es conocida para él. 

A partir de esto, el bebé empezará a tener interés por las palabras y a recordar las que se repitan más a menudo  como su nombre, "mamá", "papá", y palabras básicas como por ejemplo "agua".

Entonces, en base al beneficio que obtenga por hablar, ya sea porque esté motivado como porque nosotros le animemos a ello, el interés por ampliar vocabulario irá creciendo, y junto a esas ganas (importantísimo para la memorización) empezará a recordar cada vez más rápido. 

Sabemos que en las primeras etapas de la infancia, los niños son como esponjas aprendiendo cada día nuevas palabras, especialmente desde los primeros meses hasta los 4 años aproximadamente. Alrededor de los 2-3 años ocurre una fase llamada de explosión del lenguaje, en la que en muy poco tiempo el niño pasa de decir muy poca variedad de palabras a hablar por los codos. 

Y es que necesitamos almacenar muchas palabras, y tenerlas a disposición y bien ordenadas, antes de decir frases enteras de forma continua, por lo que mientras el niño no se sienta seguro de tener un almacén bien repleto de palabras para expresarse, las usará en su justa medida. En cambio, cuando sienta que ya dispone de todas las palabras que necesita para expresar lo que quiera comunicar, empezará a usarlas sin dificultad y notarás cómo no para de hablar.

Si te fijas, el proceso que siguen todos los niños y todas las niñas para memorizar las palabras de su propio idioma es muy similar al proceso que haríamos nosotros para aprender cualquier lengua nueva ya siendo adultos. La gran diferencia está en la facilidad y rapidez con la que tanto niñas como niños incorporan estas palabras en su almacén y hacen uso de ellas. 

Por eso, si tienes hijos que están en la primera etapa de la infancia, ¡dale cantidad de palabras para llenar su almacén de nombres y verbos y todo lo que necesite para expresarse libremente!

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