Qué deben beber los niños para estar hidratados

Cómo lograr una correcta hidratación en la infancia

La sed es el mecanismo de nuestro organismo para comunicarnos que necesita agua, ya que únicamente el agua es capaz de subsanar este problema. El agua está presente en grandes cantidades en nuestro cuerpo, formando parte de las células, la sangre, todos los órganos e incluso el cerebro. Pero, ¿sabes qué líquidos deben beber los niños para estar hidratados?

Por qué es importante que los niños estén bien hidratados

La hidratación en la infancia

De hecho, el 70% de nuestro cuerpo, así como el 85% del cerebro son agua, y una correcta hidratación favorece la concentración y el rendimiento cerebral, además de ayudar a la regulación de la temperatura corporal y de que el agua es el vehículo para la digestión de los alimentos y el posterior transporte de los nutrientes hasta las células. 

Las bebidas son la manera en que proveemos de agua a nuestro organismo, por lo que tenemos que tener cuidado con las que consumimos y principalmente con las que ofrecemos a nuestros pequeños.

El recién nacido necesita únicamente de la leche materna para estar hidratado. La leche materna contiene la cantidad de agua necesaria para la hidratación del bebé, y, ya que su contenido varía desde el principio (más agua) al final de la toma (menos agua y más grasa), será el bebé mediante la frecuencia y la duración de la toma la que decida cuánta agua tiene que tomar. Ni siquiera en verano un bebé alimentado con lactancia materna necesita agua, y de hecho, ofrecérsela, puede comprometer su alimentación ya que el agua carece de los nutrientes que la leche contiene.

A partir de los 6 meses puede comenzar a ofrecerse agua, sin forzar, ya que el bebé no estará acostumbrado a tomarla. Pronto descubrirá que el agua le refresca y le hidrata y será el mismo el que la pida. Aparte del agua, ¿qué otras bebidas podemos ofrecerles a los bebés y los niños pequeños?

Qué líquidos deben beber los niños para estar hidratados

- Leche: aunque la leche no puede utilizarse como sustituto del agua, si puede ofrecerse como complemento, ya que está repleta de nutrientes importantes para el crecimiento infantil, como el calcio y la vitamina D.

- Zumos: Los zumos naturales contienen una gran cantidad de agua, similar a la de la fruta de la que proceden. Contienen vitaminas y minerales en abundancia, pero lamentablemente la cantidad de fibra es mucho menor a la fruta, y el azúcar está más disponible, por lo que no son tan beneficiosos como la propia fruta fresca. Deben evitarse los zumos industriales, pero los naturales, sin azúcar añadida, pueden utilizarse como alternativa al agua en ocasiones especiales.

- Batidos y smoothies: combinando leche o yogur con fruta fresca obtenemos estas bebidas que pueden complementar al agua tanto en el desayuno como en la merienda, ya que son nutritivas y refrescantes y proporcionan algo de agua procedente de sus componentes.

Las bebidas carbonatadas, las bebidas de frutas industriales, sean zumos o no, y cualquier bebida que contenga cafeína no deben estar presentes en la dieta del niño por sus elevados contenidos de azúcar y las últimas, además, porque la cafeína interfiere con la hidratación.

Dibujos de frutas para colorear con los niños

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