Por qué un niño no debe saltarse el desayuno nunca

Riesgos de saltarse el desayuno en la infancia

Las recomendaciones dietéticas actuales sugieren que el desayuno debe aportar el 25% de la energía diaria para que el niño mantenga tanto una actividad física como intelectual adecuadas, y es un hábito estupendo que podemos fomentar, principalmente con el ejemplo, en nuestros pequeños. Es más, es una de las comidas que hay que hacer siempre, te contamos por qué un niño no debe saltarse el desayuno nunca.

Riesgos por los que un niño nunca debe saltarse el desayuno

El riesgo de que los niños se salten el desayuno

- No existe una fórmula ni un desayuno ideal, aunque si debe incitarse al niño a desayunar todos los días, sentado tranquilamente y en un ambiente agradable. En la medida de lo posible, disfrutad de este tiempo en familia, aunque sea solamente los fines de semana, es una manera estupenda de que el niño observe y aprenda de sus mayores. 

- Aunque los últimos estudios reflejan que el desayuno no es tan importante como se sugería, lo cierto es que marcharse al colegio sin haber ingerido alimento alguno y continuar así hasta la hora de la comida, puede perjudicar a los niveles de azúcar en sangre del niño, afectando tanto a su rendimiento físico como al intelectual, sin contar el efecto que puede tener en su carácter, ya que el estómago vacío se relaciona con mal humor e incluso agresividad. 

- Además, el organismo, durante el prolongado ayuno nocturno activa su metabolismo de emergencia por escasez de nutrientes, acumulando energía en forma de grasas y sin el desayuno, este estado de alerta se mantiene, aumentando las grasas de reserva.

- Por si esto fuera poco, llegar con mucha demasiada hambre a la hora de la comida, incita a comer más cantidad y más deprisa, causando digestiones más pesadas y con más gases y aumentando el riesgo de sobrepeso y obesidad.

Un buen desayuno para los niños después de un buen descanso

La actitud de los niños frente al desayuno suele estar directamente relacionada con la calidad del descanso nocturno. Normalmente, un niño que duerme lo suficiente, esta de mejor humor y abierto a realizar sus tareas matutinas, desayunar, vestirse… con más alegría, lo cual relaja bastante el estrés de estas horas. Con un buen descanso y un buen desayuno fomentamos el buen humor y los hábitos alimentarios saludables, y si además ofrecemos una merienda equilibrada, resulta aún más fácil asegurar que consume una dieta correcta a lo largo del día porque no llega a las comidas principales con hambre y ansiedad. 

El desayuno no debe ser excesivamente grande, pero sí debe tenerse en cuenta el ayuno nocturno y reponer energía suficiente para afrontar el nuevo día. Para los niños, podría sugerirse un desayuno compuesto de:

- Lácteos, que aportan calcio y proteínas.

- Cereales o pan, que contengan hidratos de carbono, complejos preferiblemente.

- Fibra y alguna fruta –mejor evitar el zumo, incluso el natural- para completar nutricionalmente la comida con su aporte de vitaminas.

Deben evitarse la bollería industrial y controlar la bollería casera, los cereales de desayuno y el pan de molde en favor de otro tipo de cereales más sanos, como el pan de barra.

Dibujos de frutas para colorear con los niños

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