Por qué debemos poner las raciones de comida de los niños bajo control

Alarmante aumento de las porciones de ciertos alimentos en la dieta infantil

Aunque posiblemente sea algo que pasa desapercibido, las porciones de ciertos alimentos comenzaron a aumentar en los años 80 hasta llegar a raciones de tamaños desproporcionados en la actualidad. Por ejemplo, el tamaño de algunas galletas o magdalenas, así como el de las hamburguesas o las porciones de pizza ha crecido de manera desmesurada.

En Guiainfantil.com ponemos el foco en la importancia de poner las raciones de comida de los niños bajo control.

Cómo poner las raciones de comida de los niños bajo control

Cómo poner las porciones de comida de los niños bajo control 

Salvo en restaurantes de alta cocina donde la tendencia suele ser la opuesta, también el tamaño de los platos en los restaurantes ha aumentado tanto que apenas se llega al fondo con el tenedor. Por otra parte, las bebidas carbonatadas o los zumos que hace unas décadas no sobrepasaban los 200ml, ahora rara vez se encuentran por debajo de los 330ml. Si bien hay que dejar claro que la mayoría de estos alimentos usados como ejemplo no deberían estar en la dieta de nuestros hijos, en ocasiones especiales lo están, y no es lo mismo ofrecer una ración normal que una apta para un gigante. 

Estas porciones descomunales no son nada saludables para la dieta infantil, es por ello que debemos poner las raciones de comida de los niños bajo control. Y es que, un aumento sustancial de peso, el sobreconsumo de macronutrientes tiene connotaciones negativas para su salud futura tales como diabetes, hipertensión arterial, hipercolesterolemia o un aumento del riesgo de enfermedades coronarias en la edad adulta.

Después de analizar esto, ¿cómo nos extrañamos que la tendencia al sobrepeso y la obesidad infantiles haya ido en aumento en las últimas décadas? ¿Qué podemos hacer para ofrecer raciones de un tamaño apropiado a nuestros pequeños? Aunque los platos que se ofrecen en casa sean saludables, si las porciones son demasiado grandes el problema sigue ahí.

- Lo más importante y el primer paso para intentar regular las porciones que los niños consumen es conseguir que el cuerpo ingiera lo que necesita y no lo que desea. Es fácil que, cuando está acostumbrado a consumir porciones de gran tamaño, el niño desee continuar comiendo una vez que se ha saciado, ya que no es capaz de detectar este estado de saciedad, y además, ¡sigue habiendo comida en su plato! Apóyale cuando decida que ya no quiere comer más, aunque quede comida, es importante que aprenda que terminarse el plato no es necesario.

- Para ayudar al niño a escuchar a su cuerpo es conveniente disminuir las raciones de manera progresiva. Puede resultar práctico servir la comida antes de llevarla a la mesa y en platos más pequeños, así visualmente no parece menos cantidad.

- Intenta que el niño no llegue con mucha hambre a la siguiente comida, cuando se come deprisa y con ansia es fácil comer en exceso.

Curiosamente, los niños que se sirven sus propias porciones desde relativamente pequeños suelen hacerlo en cantidades muy apropiadas, así que, si aún estas a tiempo, ponlo en práctica, ¡probablemente tu hijo te sorprenda gratamente! 

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