Niños que no quieren comer alimentos sólidos

Cuando el niño se niega a tomar sólidos

El comienzo de la alimentación complementaria es un gran cambio en la vida del bebe, que pasa de tomar leche en exclusiva a ir familiarizándose poco a poco con los diversos alimentos que constituyen la dieta de los adultos.

Aunque hay muchas maneras de afrontar la alimentación complementaria, lo más común es comenzar con los alimentos triturados. Sin embargo, para algunos esto supone un problema, son niños que no quieren comer alimentos sólidos.

Cuando se niño se niega a comer alimentos sólidos

Bebés que no quieren comer sólidos 

Desde la alimentación a base de purés debe haber una progresión, y no un estancamiento, de manera que la alimentación complementaria ha de evolucionar hacia la alimentación que consumimos los adultos.

Si bien no es necesario ofrecer al niño purés, sino que puede comenzarse con alimentos enteros desde los 6 meses, los triturados son la opción escogida por una gran mayoría de padres, que sin embargo no reciben pautas ni información sobre cómo ni a qué edad continuar con la evolución de esta alimentación.

Debido a esto, es tremendamente frecuente llegar más allá de los dos años alimentando al niño a base de purés, en lugar de pasar de ahí a los tropezones y después a los trozos más grandes, que sería la progresión deseable. Es por esto que, lamentablemente, nos encontramos con más niños que no quieren comer solidos de los que deberían.

Familiarizarse con el proceso de masticación es necesario en la educación nutricional del niño por varios motivos:

- Somos omnívoros, por lo que nuestra mandíbula está preparada y debe entrenarse para ello si no queremos evitar problemas en la edad adulta, tanto de dentadura como de salud, al no seguir una dieta apropiada.

- Gestionar los alimentos sólidos es la única manera que tenemos de evitar los atragantamientos, aunque obviamente hay algunos fortuitos que son inevitables.

- Un pobre desarrollo de la musculatura de la mandíbula repercute en el habla, relacionándose con problemas a nivel logopédico.

Lamentablemente, la introducción de alimentos sólidos en un niño mayor es un proceso lento y agotador tanto para ellos como para los padres e hijos.

Superados los dos años es señal de alarma que el niño se niegue a alimentarse con otra cosa que no sean triturados, y, como padres, hemos de tomar cartas en el asunto. 

- Obviamente, si no está acostumbrado a comer sólidos, es natural que los rechace, por lo que en lugar de ofrecerle sólidos tal cual, es mejor ir modificando lo que ya conoce, es decir, su puré, aumentando el grosor del mismo y su textura de manera progresiva.

- Una vez que el niño se acostumbra a comer trozos en su puré, el siguiente paso puede ser disminuir la cantidad de puré en favor de la de trozos, para que el niño sea capaz de aceptar los trozos de comida como habituales. Probablemente estos trozos requieran poco masticado, por lo que, a partir de aquí, una vez que hemos conseguido que los trozos sólidos sean bien aceptados, la idea será conseguir que el niño mastique.

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