Niños que comen muy poco

Cuando el niño tiene poco apetito

Al igual que los adultos, no todos los niños comen igual, pero, a diferencia que los adultos, de los niños se espera que todos coman lo mismo. Sin embargo, hay niños que comen mucho y otros niños que, comen muy poco.

Cuando son recién nacidos, se espera que coman cada 3 horas, un poco más adelante se espera que espacien las tomas (cada 4 horas) y poco después de los 3 meses se espera que durante la noche hagan una pausa de al menos 6 horas, para abandonar las tomas nocturnas alrededor de los 6 meses.

Echando un vistazo a la realidad, lo cierto es que esto no ocurre más que en un porcentaje pequeño de los niños, e incluso aquellos que no se comportan según lo esperado, son bebés o niños sanos. ¿Qué podemos hacer ante un niño que come muy poco?

Por qué hay niños que comen poco

Niños con poca hambre

Las necesidades nutricionales de cada persona son diferentes, y por tanto su ingesta debe serlo también, no pueden establecerse por edades, ya que, si no todos los niños de 3 años serían iguales, ¿porque iban a comer lo mismo todos los niños?

Y, aunque las necesidades basales podrían considerarse similares - siempre que el peso y la altura lo fueran - los niños no son todos igual de activos, por lo que no requieren la misma cantidad de energía. Además, algunos pasan por periodos de intenso crecimiento, por lo que puede que una semana coman mucho y la siguiente parezca que esos niños no comen nada, mientras que otros crecen poco a poco y de manera continua, y así su ingesta suele mantenerse estable. 

Lo de “mi hijo no come nada” no suele ser cierto. Poco no es nada, poco es, en la mayor parte de los casos, lo que ese niño necesita, poco, si es sano, si es nutritivo, si es equilibrado, es suficiente. Nuestro trabajo como padres es ofrecer, desde el principio, comida sana y equilibrada a nuestros hijos, de manera que, lo mucho o lo poco que los niños coman, sea adecuado.

Qué cantidad de comida debe tomar un niño

Es difícil, si no imposible, establecer cuánto debe comer un niño, sea cual sea su edad. Habrá para algunos que un plato mediano de lentejas sea una barbaridad, y habrá alguno que se comería fácilmente tres, y ese niño se quedará con hambre si se le ofrece menos comida. 

Como padres, el niño que come mucho no nos preocupa, es el niño que come, lo que consideramos poco, el que nos plantea el problema. Sin embargo, si el niño está sano –cuando están malitos es normal que coman poco, menos de lo habitual- si tiene energía para jugar, si sonríe y juega, es muy probable que no debamos preocuparnos. Es muy probable que los niños que nos parece que comen poco sean capaces de maximizar la obtención de nutrientes y obtener, de ese poco, todo lo que necesitan.

Mientras el niño esté sano y mientras se le haya educado en unos hábitos alimentarios sanos, siempre que se le ofrezca una dieta saludable y equilibrada, la cantidad de comida que va a ingerir, es la que necesita, ni más ni menos. La comida ha de ser a demanda.

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