Consejos para introducir el mindful eating en los niños

Comida consciente para niños: ventajas

Las razones por las que los adultos comemos suelen reducirse a tres tipos de hambre: física, psicológica o emocional, y social. Sin embargo, esto no ocurre en los bebés, y, de forma natural, tampoco en los niños. Los niños mantienen, si se les respeta y no se influye en sus decisiones, una relación saludable con la comida, sin miedo a los nuevos sabores ni obsesión por algunos en particular. 

El mindful eating significa, de alguna manera, comer conscientemente de lo que se come, y, aunque el concepto puede sonar demasiado profundo para un niño, los conceptos básicos son muy naturales y respetuosos. Veamos algunos consejos para lograrlo. 

Pautas para comer de forma consciente en la infancia: mindful eating

Mindful eating: consejos de alimentación consciente

- Tomar conciencia de nuestra responsabilidad como padres: ofrecer comida sana, en un determinado horario, no picotear y tener acceso a snacks todo el día- y en un ambiente apropiado, sentados a la mesa familiar.

- Respetar que es el niño el que toma el resto de las decisiones, si va a comer, que, de lo que se le oferta va a comer, y en qué cantidad.

- Aceptar que cada niño es diferente, incluso los propios hermanos, criados de la misma manera, tienen necesidades diferentes y debemos respetarlas.

- Hacer a los niños partícipes de todo lo que incluye el hecho de comer: el cocinado, la compra, la elección de los alimentos… hablar de ello y del porqué de las decisiones. Permitirles participar con trabajos adecuados a su edad, desde lavar las verduras a poner la mesa, e incluso, cuando estén preparados, ofreciéndoles escoger algunos alimentos que incluir en las comidas.

- Establecer un tiempo para la comida que sea únicamente para la comida. A la hora de comida no se juega, no se ve la tele, no se lee. A la hora de la comida la familia se sienta a la mesa y mantiene una conversación, sobre su día a día o sobre la comida, pero nos sentamos todos juntos y compartimos el momento.

- Tratar de probar, como familia, nuevos platos de forma regular, y compartir las sensaciones.

- Evitar utilizar la comida como premio o como castigo.

- Establecer reglas simples en lo que se refiere a las comidas, por ejemplo, probar todos los alimentos que hay en el plato dando al menos tres bocados a cada uno, estar sentados en la mesa hasta que todos hemos terminado…

- Escuchar las opiniones de los niños sobre los platos que ofrecemos, ¡incluso pueden ofrecer ideas sobre posibles variaciones! No rendirnos a la primera, ya que un niño necesita varios minutos para confiar en la comida que tiene en el plato y atreverse a probarla, y varios bocados para decidir si le gusta o no.

- Y sobre todo, tener paciencia, continuar ofreciendo comidas saludables aunque no sean del agrado de los niños, intentando que sean bien platos combinados o bien un primer y segundo plato para que si rechazan algo no se queden con hambre. 

Dibujos para colorear de comidas y alimentos

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