3 situaciones estresantes con la alimentación de los niños de fácil solución

Cómo acabar con los problemas a la hora de comer

La alimentación de los bebés mayores comprende desde que la alimentación complementaria comienza a introducirse o está relativamente establecida y su dieta base deja de ser la leche, hasta que comen igual que el resto de la familia. 

Es un momento en el que estamos estableciendo unos hábitos alimentarios y rutinas hasta ahora desconocidas para el bebé, por lo que es fácil que aparezcan momentos de estrés y una sensación de no saber qué hacer. Estas son situaciones estresantes relacionadas con la alimentación de los niños de fácil solución.

Situaciones complicadas con la alimentación de los niños y su solución

Situaciones difíciles relacionada con la alimentación de los niños

Existen de hecho situaciones estresantes con la alimentación de los niños bastante comunes que pueden solucionarse de manera relativamente sencilla:

- El niño que no sabe elegir. Dar a elegir entre varios platos a nuestros hijos es, dependiendo del niño, contraproducente. Es importante que aprendan a escoger, sí, pero no todos los niños están preparados tan temprano como a los 2 años. Si queremos favorecer este aprendizaje debemos limitar la oferta a no más de 2 platos y no en todas las comidas y, por supuesto, estar preparados para respetar su decisión.

- El niño quisquilloso. Ser quisquilloso a la hora de comer es fácilmente clasificado como un problema, y los padres tendemos a entrar en modo pánico, cuando en realidad es muy probable que no lo sea. El crecimiento, que hasta los 12 meses es increíblemente rápido, se ralentiza durante el segundo año de vida, por lo que cuando nuestro hijo antes se comía un buen plato de comida, ahora solo selecciona y se come lo que le apetece. Es mejor ofrecerle cantidades relativamente pequeñas de comida y recordarle que puede repetir si lo desea.  Entre los 2 y los 6 años además, los niños pasan por una etapa en la que rechazan platos nuevos o desconocidos, etapa que, si no se le da mayor importancia, pasara poco a poco sin problema.

- El niño que siempre se termina el plato. Los niños quieren en general, dar gusto a los papás y que estén contentos, por lo que, si el papa le congratula por haberse terminado el plato, el niño va a intentar terminase su porción de comida aunque sus instintos le digan lo contrario. Es importante enseñarle a respetar las señales de su cuerpo y que aprenda a detectar cuando está lleno para dejar de comer, sin escuchar aquello de “un poquito más”. Conviene recordar que a esta edad aun su estómago es pequeño, por lo que la cantidad de comida que puede albergar no es muy grande y es mejor ofrecer comidas y snacks saludables con relativa frecuencia.

Hay que tener claros los roles en el momento de la comida. El papá o la mamá, por ejemplo, decide que se come y cuando es la hora de comer y el niño decide cuanto quiere o si quiere comer lo que se le ofrece, y lo hace solo en la medida de sus posibilidades. Teniendo claro cuál es la tarea de cada uno y  con respeto, siempre hay menos problemas.

Papillas de fruta y purés de verduras y carnes para el bebé

Ad