Cómo y cuándo retirar la toma de la noche del bebé

Consejos para terminar con la toma nocturna

Muchos padres preguntan cuándo se puede retirar la toma de la noche, con el objetivo de poder descansar mejor. Sin embargo, como en todos los aspectos de la crianza no me gusta hablar de fechas cerradas. Cada niño es un mundo, y necesita su propio ritmo.

Con las tomas nocturnas ocurre exactamente lo mismo, si bien es cierto que antes de los cuatro meses todos lo pequeños requieren de tomas más frecuentes ya que su estómago tiene poca capacidad; además es necesario darles cada poco tiempo para prevenir las posibles bajadas de azúcar a largos periodos de ayuno. 

Toma nocturna del bebé

Cómo quitar la toma nocturna del bebé

Con lactancia materna: La leche materna se digiere rápido, por lo que  es normal que nuestro hijo pida muy a menudo pecho. La succión no sólo tiene una función de alimentación; sino que va más allá, es consuelo, cercanía, cariño, protección. Por eso, los bebés se relajan tanto al pecho materno. Por la noche no siempre se alimentan, sino que buscan estar cerca de mamá.

Debido a la fisiología de la lactancia, al tener el estímulo (succión) durante la noche, se aumenta la producción de prolactina, necesaria para el mantenimiento de la lactancia.

Con biberón: La lactancia también debe ser a demanda, con lo que si nuestro pequeño se despierta y necesita alimentarse debemos ofrecer el biberón. La leche de fórmula se digiere más despacio, por eso algunos bebés aguantan más horas sin aumentarse durante la noche, espaciando de manera espontánea una toma de otra. 

Pautas para retirar la toma nocturna del bebé 

- Lo primero que debemos saber es que debemos respetar las necesidades de nuestro bebé, su propio ritmo. Al igual que tenemos niños más precoces en su desarrollo, más precoces en la dentición, lo mismo ocurre con la toma de la noche. 

- Además la decisión de la retirada de la toma obedece más a una necesidad de los padres de un mayor descanso, de dormir más horas seguidas que a otra cosa. 

- Nunca retiraremos la toma en el caso de que tengamos un bebé de bajo peso, durante las primeras semanas de vida, o en el caso de que tenga alguna alteración metabólica o enfermedad importante. 

- Retrasa al máximo última toma y adelanta la de la mañana.

- Nunca pongas más leche de fórmula que la recomendadas para la cantidad de agua, en el caso de biberón, para saciarle más. Podemos deshidratar al bebé y dañarle los riñones.

- Intenta que tu hijo no se duerma al pecho o con el biberón, no debe relacionar la toma con la inducción del sueño; ya que si se despierta lo necesitará para volver a coger el sueño. 

- Si se despierta, acude a calmarle sin ofrecer de primeras el pecho o el biberón. 

- Puede ser efectivo la aplicación del "Plan padre" en el caso de que demos lactancia materna.

- Nunca dejar llorar al bebé, siempre lo consolamos. 

Es fundamental tener paciencia, como todo en el desarrollo va por fases, y a medida que nuestro hijo madure irá disminuyendo las tomas nocturnas, además de ir adquiriendo las distintas fases de sueño, de esta manera tendrá también menos despertares. Cada niño tiene su ritmo, respétalo y acompáñalo.

La lactancia materna en el arte. El arte de amamantar a los bebés

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