Trucos para educar a gemelos o mellizos

Consejos para educar y criar a gemelos o mellizos

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Los padres de bebés gemelos o mellizos tienen por delante una misión muy importante que consiste en criar y contribuir al desarrollo de la personalidad de dos niños distintos, aunque se parezcan como dos gotas de agua en el caso de los gemelos.

Es frecuente, cuando vienen dos bebés a la vez o cuando los hermanos han nacido muy seguidos en el tiempo, observar que los padres tienden a tratarlos en bloque, lo que perjudica el desarrollo de la personalidad y de la individualidad de cada uno de ellos.

Aceptar el vínculo especial que hay entre ellos y, al mismo tiempo, estimular la individualidad de cada uno es la clave de la educación de gemelos, mellizos o hermanos muy seguidos en el tiempo.

El vínculo y la indepediencia de los gemelos o mellizos

Educar a gemelos o mellizos

Los niños tienen necesidades diferentes y, a veces, es preciso atender a uno más que a otro, aunque no por eso debes sentirte culpable. Si uno se muestra mucho más exigente, busca tiempo individual para el otro. Y, sobre todo, toma medidas de seguridad en casa. Dos bebés son más ingeniosos que uno solo y, además, los gemelos o mellizos empiezan antes a hacer travesuras.

Cómo educar a gemelos o mellizos

La principal recomendación de los psicólogos expertos es que tanto los padres como el resto de la familia traten a sus hijos gemelos o mellizos como si se tratara de dos niños con edades distintas, atendiendo a las necesidades de cada uno en cuanto a carácter, gustos, necesidades y personalidad. Para lograrlo, es importante tener en mente cómo actuar:

Imagen. La imagen que tienen de sí mismos los niños hay que construirla desde pequeños para favorecer una buena autoestima y deben diferenciarse con claridad ellos mismos de los demás. Por eso, evita vestirles iguales. Con ropa distinta, no sólo ellos se verán diferentes, sino que este detalle contribuirá a que los demás no les vean en bloque, sino como dos niños distintos.

Nombres. Evita llamarles por nombres genéricos como 'los gemelos' o 'los mellizos'. Lo ideal es llamarles a cada uno por su nombre. Así, evitarás que en el colegio o sus amigos se refieran a ellos en bloque. 

Colegio. En la escuela, conviene que cada uno esté en clases diferentes, aunque pertenezcan al mismo curso escolar. Este detalle les dará la posibilidad de elegir cada uno a sus amigos y llevar una dinámica distinta de trabajo, estudio y deberes, tal y como sucede con los hermanos de distintas edades.

Cumpleaños. Respeta las invitaciones individuales de cada uno. Aunque es frecuente que los demás inviten al cumpleaños a los dos a la vez, conviene que cada uno asista a los cumpleaños de sus amigos o compañeros de clase para proporcionarles una mayor individualidad. Sólo en el caso de que el amigo sea de los dos a la vez, puedes estudiar llevarles juntos.

Habitaciones. Siempre que se pueda, sería ideal que cada uno tuviera su propia habitación para que cada uno tuviera su espacio privado y sus cosas ordenadas y colocadas según los gustos particulares.

Diferencias. En ocasiones, se tiende a distinguir a los gemelos o mellizos por sus habilidades ensalzando a uno y menospreciando al otro al referirnos a ellos como 'el torpe o el listo', 'el de la suerte o el gafe', 'el cariñoso o el arisco'. Repartir cualidades puede impedir que uno de los dos se desarrolle plenamente.

Libertad. La libertad de elección es un aspecto que hay que cuidar cuando se trata de escoger ropa, libros, música o juegos y juguetes. Es frecuente que los regalos sean pares e idénticos, y en esta cuestión, siempre habrá uno que llevará la voz cantante y otro que se dejará influenciar. Los padres deben estar atentos para potenciar sus individualidades.

Clases extraescolares. Las actividades deportivas deben atender a sus gustos por separado.

Bloques. Para poder dar independencia a cada uno de los niños, con frecuencia, los padres suelen repartírselos. La idea es buena, siempre que no se forme siempre el mismo bloque, es decir, mamá con niño/a 1 y papá con niño/a 2. Intercambiar con frecuencia estas parejas para no hacerlas estables y que se establezcan dinámicas erróneas. Conviene, en esta línea, intercambiar también los lugares en los que se sientan en la mesa y en el coche.

Comparaciones. Evita establecer comparaciones con algún familiar en concreto. Algunos expertos consideran que es una manera de programar al niño para que se parezca a él. 

Marisol Nuevo. 

Mamás y papás famosos con hijos gemelos

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