Dificultades en la lactancia materna

En algunos casos es más dificil dar el pecho al bebé

  • compartidos

Amamantar puede ser más difícil para algunas madres, pero no imposible. No se debe dar espacio a la desesperación. Hay que insistir y no desistir jamás. En Guiainfantil.com te contamos qué dificultades pueden presentarse durante la lactancia materna para que puedas enfrentarte a ellas.

Es posible dar el pecho a dos hermanos gemelos, por ejemplo. El estímulo de la succión será doble, con lo cual, exigirá doble producción de leche materna. Pero eso es totalmente posible. Todo es cuestión de probar diferentes posiciones y de buscar lo que es más conveniente para ambos lados.

La subida de la leche tras el parto natural o la cesárea

Madre amamantando a su hijo

En los partos mediante cesárea, la 'subida de la leche' suele demorarse un poco más, pero no se debe dejar de ofrecer el pecho al bebé. Hay que pensar que la leche materna es el mejor alimento que las madres pueden ofrecer al recién nacido. En caso de que exista un problema específico como parto prematuro, labio leporino, síndrome de Down, entre otros, es conveniente que consulte antes con su pediatra. Todo es posible si existe fuerza de voluntad. Además, las técnicas y conocimientos acerca de la lactancia materna pueden ser encontrados en grupos de apoyo a la lactancia e incluso, en las experiencias de otras madres.

Recomendaciones para dar el pecho al bebé

- Higiene del pecho: en cuanto a la higiene del pecho a la hora de amamantar al bebé, lo único es realizar una ducha diaria. No es necesario lavar los pechos con jabón después de cada toma, simplemente basta con secarlos. Asimismo, también pueden ser de gran utilidad, los discos absorbentes, cambiándolos tantas veces como sea necesario. De la misma manera que hay que lavarse las manos antes de comer, a la hora de amamantar al niño se debe aplicar la misma rutina.

- Malos hábitos: si la madre es fumadora, este es un buen momento para plantearse dejarlo. Si resulta imposible, es preferible fumar justo después de la toma y no hacerlo en presencia del niño. Siempre será mejor que darle una leche artificial.

Los niños que permanecen en ambientes con humo tienen mayor incidencia de infecciones respiratorias agudas y de asma. Lo mismo puede aplicarse al alcohol, aunque si la madre sólo bebe ocasionalmente y de forma moderada, probablemente no le costará ningún esfuerzo dejarlo por completo.

- Alimentación: la madre no necesita variar sus hábitos de comida o de bebida. Es posible que la madre tenga más sed, pero no es necesario beber a la fuerza. Sólo en el caso de alergias podría ser necesario suprimir algún alimento de la dieta de la madre.

- Evitar la mastitis: en algunas ocasiones, puede ser útil que la madre aprenda a extraerse la leche, bien para guardarla y que alguien alimente al bebé cuando la madre no pueda hacerlo, o bien para aliviar las molestias producidas por un acumulo de leche excesiva en períodos en los que el apetito del bebé disminuye, evitando así que se produzca una mastitis.

- Guardar el la leche materna: la extracción de la leche puede hacerse de forma manual o mediante un sacaleches (consulte a su pediatra, matrona, enfermera de pediatría o experta en lactancia). La leche materna puede conservarse en frigorífico 2 días y congelada entre 3-6 meses en función de la temperatura.

- Ayuda externa: un trabajo duro o estresante puede interferir con la lactancia materna, de modo que resulta muy beneficiosa cualquier ayuda que pueda ofrecerse a la madre para descargarla de otro tipo de tareas, como pueden ser las tareas domésticas, bien por parte del padre u otros miembros de la familia. La ayuda, el apoyo y la comprensión del padre y de otros familiares (abuelos, hermanas, amigos) son elementos esenciales para el buen desarrollo de la lactancia.

Fuente consultada:
- Aeped.es

VIDEO

  • Educación

  • Embarazo y parto

  • Bebés

  • Recetas

  • Alimentación

  • Salud