Trucos para cuidar el medio ambiente en Navidad

Medicas para cuidar el medio ambiente durante las fiestas navideñas

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Durante las fiestas navideñas la compra de árboles naturales se incrementa notablemente generando consecuencias positivas y negativas. Positivas por la ilusión que genera en los niños la decoración navideña de la casa, y negativa cuanto al daño medioambiental que causan muchas familias cuando, terminadas las fiestas, tiran el árbol a la basura.

Además, existe también un incremento en el gasto de electricidad generado por las bombillas de colores que son excesivamente utilizadas en las casas, jardines, y calles. Otro consumo exagerado es el de productos alimenticios: un consumidor medio genera al día un kilo de basura doméstica durante estas fechas.

Qué hacer con el árbol de Navidad

Navidad y medio ambiente

Generalmente ya no se talan los árboles de los bosques y hay una producción específica de abetos para la Navidad. El problema ecológico no eside en el hecho de comprar un árbol natural, ya que existe un cultivo apropiado y orientado a estas fiestas, sino en qué hacer con ese árbol cuando pasan la Navidad.

Lo más conveniente es que se busque un servicio de recogida de esos árboles para evitar que se acumulen residuos por las calles o al lado de contenedores repletos. También es recomendable que cuando compres árboles de Navidad, a ser posible, elijas aquellos que tienen raíz; pasadas las fiestas podrás acudir a un centro de recogida para su posterior replantación. Y si decides montar en lugar de un árbol natural uno sintético, mejor que mejor. Tu bolsillo y tu tiempo te agradecerán. Y la naturaleza también. Por otra parte, no debes utilizar el musgo ni el acebo como elementos decorativos. Son plantas en peligro de extinción y su recolección está prohibida en muchas comunidades autónomas. Los frutos del acebo son un recurso alimenticio invernal, cada vez más escaso, para los animales salvajes del bosque.

Trucos para no gastar tanta energía en Navidad

El desenfreno navideño también está marcado por la cantidad de luces brillantes que adornan las calles, los jardines y las casas. Todavía no existe una normativa seria y generalizada que regule la iluminación navideña, por lo que se hacen necesarias alternativas viables que frenen tanto gasto de energía. Se recomienda el uso de bombillas de bajo consumo, de micro-bombillas, de módulos que, sin restar calidad decorativa, reducen en un tercio el consumo eléctrico, así como un control limitado de horas de encendido. Si esas medidas fuesen adoptadas por todos los consumidores, incluidos comerciantes y administraciones locales, se notaría una reducción en el consumo, y un mayor interés por las tecnologías ahorradoras. Recuerda que las luces navideñas deben ser un elemento de decoración y no de iluminación.

Reciclar con los niños también en Navidad

¡Cómo se nota cuando se acaban las fiestas navideñas! Por todas partes, hay una tremenda acumulación de materiales que sobran de las comidas y de la decoración. Los contenedores no pueden con todo. Y, es que, la Navidad se ha convertido en la conmemoración por excelencia del gasto.

Lo ideal sería empezar el año reciclando. Puedes organizar la basura y depositar cada desperdicio en su correspondiente contenedor. Aprovecha también para reciclar ropa usada y que ya no quieres y/o necesitas; o los muebles que tienes olvidados en el trastero. Siempre habrá alguien a quien le vengan bien.

Recicla los adornos navideños, ordenadores, ropa, máquinas, muebles, juguetes, los papeles de regalo y las postales navideñas, antes de tirarlos a la basura convencional. Compartir y regalar, también es parte del espíritu navideño.

Disfraces de Navidad para los niños

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