Cómo ayudar a dormir al niño

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A mi hijo le encanta que le cuente historias de cuando yo era pequeña antes de dormir. Tal vez le ayude a imaginar. Y el imaginar a su vez le ayude a soñar. Y soñar le ayude a dormir. El caso es que no sé si por el aburrimiento de mis historias o porque son fantásticas fabricas de sueños, mi hijo se duerme. 

Hay muchas formas de hacer dormir a los niños. A cada uno le funciona una diferente. Algunos prefieren el tintineo de una voz melodiosa cantando una nana una y otra vez. A otros les basta con agarrar fuerte a su peluche favorito. Pero muchos otros no consiguen dormir, y lo pasan realmente mal. Para todos ellos, un psicólogo suizo ha creado un remedio infalible. 

El libro que hace dormir a los niños

Madre lee cuento niña

El psicólogo Carl-Johan Forssen llegó a la conclusión de que lo mejor para dormir al niño era la relajación, conseguir que el niño realmente tuviera sueño. Para eso, nada mejor que recurrir a un libro que consigue generar el bostezo. No significa que el libro sea aburrido. Utiliza palabras clave que, unido a la entonación, consigue un efecto 'sedante'. El libro se llama 'El conejo que quería dormir', y se ha convertido en todo un fenómeno entre padres desesperados con hijos muy activos a los que les cuesta dormir por las noches. 

El libro de este psicólogo suizo tiene sólo 26 páginas, pero asegura que sólo se necesitan 6 o 7 para que el niño cierre los ojos y se ponga a soñar. El truco está en usar palabras clave y bostezar de forma ostentosa en las palabras señaladas en cursiva. Utilizar el lenguaje, vaya, como si fuese una mecedora. El protgonista, un conejo, se duerme al tiempo que lo hace el niño, junto con los personajes del Tío bostezo y el búho de ojos cansados. 

Otras 5 técnicas para hacer dormir al niño

Si la lectura no consigue generar en tu hijo el suficiente sueño, puedes probar con otras técnicas relajantes.

1. Caricias: Acaricia el rostro o la espalda de tu hijo mientras cantas una nana. Las caricias tranquilizan al niño.

2. Cosquillas suaves: Similar a las caricias, consiste en hacer cosquillas muy suaves en la parte interna del brazo. La sensación debe ser como si 'pequeñas hormiguitas' recorrieran el brazo de tu hijo.

3. Tararea una canción: Tararea siempre la misma canción, de forma repetida. La repetición ayudará a que tu hijo pueda conciliar el sueño. 

4. Música relajante de la naturaleza: Muchos niños consiguen dormirse gracias al sonido de las olas del mar, el dulce y suave piar de los pájaros al amanecer, unos grillos en la lejanía o el sonido enigmático de la selva. Prueba con los sonidos de la naturaleza.

5. Tu voz: Quizás lo que a tu hijo le relaje sea tu voz. Puedes contarle historias de tus recuerdos o inventadas, un cuento o una poesía,  utilizando un tono relajado y pausado. 

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