Cosas de ser mujer trabajadora y madre

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Cada 8 de marzo se celebra el Día de la Mujer Trabajadora o Día Internacional de la Mujer, así que antes de meternos en materia.... ¡Felicidades a todas las mujeres! Una manera de conmemorar la lucha de la mujer en la igualdad con el hombre, en su total integración en la sociedad y en su desarrollo como persona.

Conozco muchas mujeres valientes, mujeres luchadoras, inteligentes, generosas y trabajadoras. Conozco mujeres que trabajan desde bien jovencitas, otras que lo han hecho toda su vida, y a algunas, que todavía lo intentan. Pero, hoy están en mi mente aquellas que son mi referente y que encarnan todo aquello que me gustaría ser, hoy pienso en mi madre.

Cosas que pasan cuando eres mujer trabajadora y madre

Cosas que pasan cuando eres mujer trabajadora y mamá

Yo comencé a trabajar en serio cuando terminé la Universidad. He trabajado en diferentes empresas, he sido becaria, freelance y trabajadora por cuenta ajena. He trabajado en casa y con trabajos esporádicos. Pero, el verdadero trabajo, el trabajo duro, el trabajo diario y constante, el que dura 24 horas al día, llegó hace unos años con el nacimiento de mi hijo mayor. Ahora tengo tres niños, y en este tiempo mi vida ha cambiado radicalmente.Ya no soy mujer, trabajadora y madre. Ahora soy madre trabajadora y mujer, por ese orden. Estas son las cosas que han cambiado en mi vida en este tiempo:

- Dormir: ¿Qué le ha ocurrido a mi sueño que ya no es profundo? A la segunda tos de un niño durante la noche, ya corro por el pasillo porque ya sé que la tercera viene con vómito.

- Cuidado personal: estoy pensando en las cientos de veces que he salido de casa sin mirarme al espejo, incluso algún día me he descubierto en zapatillas de estar en casa cuando ya estaba en el ascensor.

- Todo para ellos: por fin un día salgo a comprarme ropa para mi, pero vuelvo con bolsas para ellos porque recordé que uno necesitaba calcetines, el otro zapatillas nuevas y que las camisetas de mi hijo mayor le habían quedado pequeñas.

- Usar el teléfono: dónde han quedado aquellas tardes cuando podía pasarme una hora hablando con mis amigas por teléfono a pesar de haberlas visto ese mismo día. Ahora, todavía me pregunto por qué razón, cada vez que suena el teléfono, unas pequeñas personitas aparecen como por ciencia infusa para contarme que se han caído, que han pintado un cuadro, que les lea un cuento o que tienen hambre.

- Relaciones sociales: mi mundo ha cambiado, ya no salgo a cenar con amigos. Mi mundo es el parque y mis nuevos amigos, los padres de los amigos de mis hijos. Es gracioso como podemos mantener una conversación salpicada de... "no metas los pies en el charco", "bájate de ahí que te vas a caer", "no se pega a los amigos".

- Comidas de reciclaje: en casa no se tira nada. Todo lo que va sobrando o un niño no come, forma parte de mi menú habitual. Comer las sobras de los niños es algo normal, chuches incluidas.

- Tiempo para mi: todos los días me propongo que cuando termine mis tareas voy a reservar un ratito para leer un libro o ver una película en la tele. Pero todos los días, acabo tirada sobre la cama durmiendo con la tele encencida, el mando en la mano, y a veces roncando (disculpen, una es alérgica) y... soñando que estoy trabajando.

!Felicidades a todas las mujeres y a todas las madres!

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