Cuando la pareja se casa sólo porque tiene hijos

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Hoy en día es muy común tener amigos y familiares que están separados, ya sea con o sin hijos. Tanto es así que ya no se ve como algo raro que en el colegio los niños tengan compañeros cuyos padres están divorciados.

Son niños que tienen otras experiencias familiares pero que asumen como normal vivir en dos casas o que sus padres se turnen en el domicilio común. Pero, ¿qué llevó a sus padres a la separación? Son muchas las causas aunque una de ellas, no poco frecuente, sucede cuando los padres se casaron sólo por los hijos. 

¿Sólo te casaste por los niños?

Cuando te casas sólo por los hijos

Los problemas de pareja son complicados y son miles las razones que pueden llevar a una pareja a la separación. Sin embargo, en ocasiones el divorcio llega porque el matrimonio se produjo sólo y exclusivamente por los hijos:

1- La pareja, ya deteriorada, confía que la llegada de un hijo arregle la situación: una circunstancia con muchas papeletas para fracasar puesto que un hijo, en muchas ocasiones, no une, sino que separa a la pareja que ya no tiene tiempo para dedicarse atención mútua.

2- La pareja se casa porque, sin premeditarlo, esperan un bebé, no porque tuvieran un proyecto común: cuando las parejas se ven forzadas al matrimonio al quedarse embarazadas, antes o después, pueden salir a la luz todas las carencias como pareja.

3- La pareja deciden casarse para regular su situación porque desea tener hijos: es el caso de muchas parejas que deciden pasar por el trámite del matrimonio para tener hijos. Puede que se separen o puede que no, pero de los tres es el que tiene una base mejor construída.

He visto como matrimonios muy sólidos, de personas que se casaron muy enamoradas o al menos creyeron estarlo, saltaba por los aires cuando llegaron los hijos. Tanto más delicada se puede volver la situación, si uno de los miembros de la pareja o ambos, no están muy convencidos del amor que sienten por el otro, algo que no es tan extraño. 

Sea cual sea la razón por la que se ha separado la pareja, ¿cómo lograr que en toda esta debacle sufran los niños lo menos posible?

- Hablar mucho con los hijos para hacerles entender la nueva situación.

- Nunca dejar llevarse por las guerras internas en la pareja y evitar los comentarios de desprecio hacia el otro progenitor delante de los niños.

- Estar muy atentos a las reacciones y sentimientos de los niños para ayudarles a canalizar esas emociones, que antes o después afloran.

- No utilizar a los niños como un bastón en el que apoyarse, no usarlos como terapia.

- Asumir la nueva situación y afrontarla lo mejor posible, incluso aunque haya pérdida de nivel adquisitivo, los niños son más listos de lo que pensamos y leen en nuestros gestos y actitud. No debemos trasladarles nuestras angustias, miedos o dificultades.

- No utilizar a los hijos como moneda de cambio para hacer daño a la parte contraria.

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