¿Alquilarías tu vientre para dar un hijo a otra pareja?

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¿Habéis oído hablar alguna vez de la gestación subrogada? Se trata de una técnica de reproducción asistida en la que participan los futuros padres y una mujer que gesta el embrión. Es decir, una mujer presta su útero a una pareja o persona individual que no puede conebir por medios naturales un bebé. El embrión puede implantarse en la mujer por la técnica 'in vitro' o por inseminación artificial y los gametos suelen proceder de uno de los padres, de los dos o de donaciones.

Qué es la gestación subrogada para tener un bebé

Vientre de alquiler para tener un bebé

En la gestación por sustitución se realiza un acuerdo o un contrato con una mujer que consiente voluntariamente en llevar a cabo el embarazo con el compromiso de entregar al recién nacido una vez termine el embarazo. La mujer no aporta su óvulo, sólo presta el 'espacio' donde crecerá y se desarrollará el bebé a lo largo de las 40 semanas de gestación. 

En la calle este método se conoce como vientre de alquiler, aunque los defensores de esta práctica reniegan de esta definición ya que muchas veces la mujer que presta su útero no lo hace por motivos económicos, sino con ánimo de ayudar a parejas que, por motivos de salud o problemas físicos no pueden tener un bebé.

Ésta es una práctica muy común en países como Estados Unidos, Inglaterra, Rusia, Ucrania, India o Tailandia, pero tiene un vacío legal en muchos otros donde no se deciden a legislarlo.

Personajes famosos como Ricky Martin y Miguel Bosé se han beneficiado de la gestación subrogada para convertirse en padres, así como cientos de parejas anónimas, heterosexuales y gays que, no pueden conseguirlo por medios naturales. Esta es la gran ventaja de esta práctica, que permite ser padres a personas que no podrían de otra manera.

En cuanto a las desventajas, lo que está claro es que no es una práctica al alcance del bolsillo de cualquiera, incluso en el caso de que la mujer no acepte una contraprestación económica, el viaje al lugar donde se producirá la gestación subrogada o los gastos médicos a lo largo de todo el proceso suponen un gasto excesivo para muchas familias que no pueden costearlo.

Y, por otro lado, están los planteamientos morales. Muchas mujeres no podrían prestar su útero para que otras familias tengan hijos porque emocionalmente no sabrían afrontarlo; en otras ocasiones a las familias les da miedo la forma en la que la madre de alquiler podría llevar su embarazo o también sienten temor de que al final del proceso la persona que presta su útero decida no dar al bebé.

¿Qué te parece a ti esta práctica?, ¿serías capaz de convertirte en una madre de alquiler? o, ¿recurrirías a esta práctica si no pudieras tener un bebé por medios naturales?

Fuente: Asociación por la gestación subrogada en España

Barrigas de embarazadas pintadas

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